Quince mil euros para rentabilidad: ¿local de juegos, garaje o acciones de biotech?
Se recibe una pregunta recurrente: con un capital entre 15.000 y 20.000 euros, ¿dónde colocarlo para que dé frutos? La respuesta en la práctica suele ser decepcionante. Por un lado, la fantasía del pequeño negocio propio choca con la realidad de los costes. Un ejemplo concreto: montar un local de torneos de Magic y Pokémon con 7.000 euros por socio es inviable. El alquiler mensual de 1.000 euros se come el capital en menos de dos años, y el caso de «La Orden del Cisne» en Avilés –un local similar que cerró en un año y ahora se vende por 90.000 euros tras pedir 120.000– es una advertencia.
Las tres vías que se barajan
Quienes evitan el emprendimiento directo apuntan a opciones más prudentes. La primera, fondos monetarios o indexados, una apuesta por la paciencia y el interés compuesto. La segunda, el ladrillo en formato pequeño: comprar un garaje por 15.000 euros y alquilarlo por 80-100 euros al mes arroja una rentabilidad bruta del 6-8% anual, no espectacular pero segura. La tercera, más especulativa, es la apuesta por una biotecnológica como Sana Biotechnology, que promete un multiplicador x50 si la FDA aprueba su terapia para la diabetes tipo 1, pero con riesgo de pérdida total.
El mentor que no todo el mundo quiere oír
Hay quien sostiene que lo primero no es la idea, sino el perfil del emprendedor. Lanzarse a buscar socio sin tener claro el producto, el mercado ni el coste real del alquiler y el personal es, según mentores de negocios, el camino más rápido al fracaso. El capital disponible es modesto; cualquier error lo aniquila.
Conclusión irónica
Así que, con 15.000 euros, puede elegir entre un garaje que le renta para cenar fuera una vez al mes, una acción que le haría millonario si todo sale bien (y que probablemente no), o un local que le garantiza la ruina. Elija con cuidado.