Piden 40 años de cárcel a un técnico que destapó el chiringuito del Bar España
¿Cuánto puede costar denunciar un caso de corrupción menor? A un exempleado de telecos que investigó el entramado del Bar España la Fiscalía le pide cuatro décadas de prisión. El sujeto, que según fuentes de su entorno había amasado una fortuna en el sector de las telecomunicaciones durante los años 2011-2012, desoyó todas las advertencias y siguió publicando información que, al parecer, le ha costado una acusación por calumnias. El caso ha reabierto el debate sobre la proporcionalidad de las penas en España.
Una advertencia que no sirvió de nada
Quienes le conocían le advirtieron en repetidas ocasiones de que se estaba metiendo en un "embolao". Él, confiado en su situación económica, presumía de que las demandas le daban igual. Ahora se enfrenta a una petición de 40 años que, para muchos, es un auténtico despropósito: no hay violencia, no hay víctimas físicas, solo palabras. El argumento de la acusación principal es el supuesto daño reputacional causado al establecimiento, pero la horquilla penal ha generado estupor incluso entre los críticos más duros con el acusado.
¿Cárcel para quien habla o para quien roba?
Uno de los participantes en la discusión que ha trascendido en ambientes jurídicos lo resumió con ironía: "En este país parece que sale más barato robar o asesinar que opinar sin reflexionar". La comparación con otros delitos económicos es inevitable. Mientras que las condenas por estafas millonarias o delitos de cuello blanco rara vez superan los pocos años, a este técnico le piden más tiempo del que cumplen muchos asesinos. Algunos observadores señalan que el acusado podría tener problemas de salud mental, lo que añade otra capa de complejidad al caso.
Así que, ya sabe: si va a destapar las cloacas, asegúrese de tener un buen seguro de defensa jurídica. O mejor, no lo haga.