El R78 de Electomanía consolida a las derechas en el 53%
El último tracking de Electomanía, bautizado como R78, ha encendido todas las alarmas en el bloque progresista: la suma de las fuerzas de derecha y centroderecha superaría el 53% de intención de voto, entre 6 y 7 puntos por encima del dato de 2023. La cifra, si se confirma, cambiaría por completo la aritmética parlamentaria. El debate que rodea al indicador, sin embargo, no está a la altura del dato: los intercambios se degradan en descalificaciones cruzadas en cuestión de minutos.
Detrás de la cifra subyace una tendencia que algunos analistas ya apuntaban: el desgaste del Gobierno y la reagrupación del voto conservador. El R78 no es una encuesta aislada, sino un modelo que agrega distintas oleadas, y su estabilidad en ese umbral sugiere que no se trata de un repunte coyuntural. La comparativa con 2023, cuando el bloque obtenía entre 6 y 7 puntos menos, indica un trasvase neto de votantes que no tiene vuelta atrás a corto plazo.
El dato que descoloca es la paradoja: con un electorado que se decanta claramente hacia las opciones liberales, el debate público se ha vuelto irrespirable. Ningún sondeo mide la toxicidad, pero el R78, con su 53%, deja claro que la política española ha cruzado un umbral. La cuestión es si ese umbral es solo electoral o también institucional.