Cuatro querellas anunciadas contra Aldama que nunca llegaron a presentarse
El PSOE ha anunciado cuatro querellas contra el comisionista Víctor de Aldama en 18 meses. Ninguna consta presentada. El partido sostiene que ha reiterado acciones legales desde 2024, pero el escrito no aparece en el registro. La secuencia, estirada en el tiempo, dibuja un patrón incómodo: mucho anuncio y poco papel sellado. Mientras tanto, el empresario sí ha ido moviendo ficha en los juzgados.
Cuatro anuncios, ninguna querella presentada
Cada promesa de acción legal tuvo su titular. La más veterana se remonta a 2024 y, según las informaciones publicadas, se repitió sin que la querella llegara a los juzgados. El detalle no es menor: una querella anunciada y no presentada no protege a nadie ni activa investigación alguna. Es, en la práctica, un gesto para la galería. El relato oficial se apoya en la reiteración, no en el documento.
Lo que Aldama sí entrega a los juzgados
El contraste llega desde el otro lado. El empresario ha entregado al juez Ismael Moreno un sobre con el encabezado de la petrolera venezolana PDVSA que, según su versión, le habría hecho llegar la actual presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. También habría aportado al Supremo una grabación en la que Koldo pactaría con Ábalos una comisión de cinco millones por la venta del cuartel general de la SEPI. Y la Presidencia del Gobierno habría realizado hasta 15 llamadas al portavoz de Aldama para evitar que tirara de la manta, siempre según las versiones difundidas.
El contraargumento: nada acreditado
Hacia dentro del asunto pesa la tesis contraria: que Aldama no ha presentado un documento que acredite de forma directa lo que declara, y que su volumen mediático no equivale a volumen probatorio. Una corriente sostiene que el comisionista vive de cacarear en tertulias; la otra replica que parte del material ya está en manos judiciales. Ambas cosas pueden ser ciertas a la vez. Lo que no cambia es que las cuatro querellas siguen sin firmarse.
Con ese marcador, la duda de fondo continúa abierta: ¿llegará alguna vez el escrito al juzgado, o el anuncio era ya el mensaje?