En mi zona hay una chica que alquiló una casa en tercera línea de playa, de éstas que no vive nadie porque era de los abuelos y ningún descendiente o nieto está por la labor de meterse a reformarla para ir dos semanas al año. Tiene una avanzadilla de jardín. Consiguió los permisos, le hizo un lavado de cara a la reaccionarioda, puso una foodtruck de crepes y lleva tres veranos petándolo. Cierto es que en el jardincito le caben 3 ó 4 mesas, se lo ha decorado bien con guirnaldas y florecitas y el producto es bueno. Te mete unos sablazos de campeonato, pero la tía ahí está en verano con el negocio funcionando bien.