El menú del día supera los 20 euros en el centro de Vitoria
El plato del día, históricamente el refugio del trabajador que come fuera por obligación, ha cruzado en Vitoria una línea simbólica. En la mayoría de restaurantes del centro, el menú completo —primero, segundo, postre, bebida y pan— ronda ya los 20 euros. Los hosteleros admiten que hacen «encaje de bolillos» para sostener una fórmula asaltada por la inflación y por la subida de los costes laborales. Los irónicos ya hablan de «Vitoria Gastéis», un juego de palabras que resume la situación mejor que ningún indicador.
Las comparaciones odiosas
La cifra duele más cuando se mira alrededor. En Murcia, un menú aceptable se encuentra por 13 euros, café aparte. En Arjona, un pueblo de Jaén, la horquilla se mueve entre 15 y 18 euros, con una calidad que los comensales no dudan en calificar de pobre. En Valencia, la versión modernizada —el brunch para turistas extranjeros— cobra entre 14 y 16 euros por tostadas con aguacate, huevo revuelto y bebida. Vitoria se sitúa así en la parte alta de la tabla, con la agravante de que no hablamos de una fórmula gourmet, sino de la comida diaria de quien no tiene otra opción.
El aviso de los cierres
Algunos análisis apuntan a que la estrategia de subir precios para compensar la pérdida de clientes está llegando a su límite. Cada vez son más los restaurantes que bajan la persiana. Mientras, las grandes superficies como Mercadona observan con atención: si el menú del día se convierte en un lujo, el «tupper» gana la partida. La pregunta que queda en el aire es si la hostelería de centro puede mantener una fórmula que muchos ya consideran fuera del alcance de los bolsillos corrientes.