El FMI alerta de recesión global, pero apuesta por España como motor
El FMI ha publicado sus previsiones con un mensaje contradictorio: por un lado, advierte de que una escalada del conflicto con Irán podría disparar la inflación mundial hasta el 6% y empujar a la economía global a la recesión; por otro, sitúa a España como el motor de crecimiento de Europa, con un avance del 2,1% en 2026, más del doble que la media de la eurozona.
El crecimiento español, bajo sospecha
Una parte del análisis cuestiona la solidez de ese crecimiento. Se argumenta que el 90% del avance de la economía española se explica por la inflación y la inmigración, no por ganancias de productividad reales. Si se descuenta el efecto precio, el PIB real sería mucho más modesto. Mientras, Alemania, la antigua locomotora europea, sufre su propia crisis energética tras prescindir del gas ruso, lo que ha lastrado su industria. El FMI ha señalado a Francia y Alemania como «rebeldes fiscales», mientras España aparece como alumno aventajado.
La paradoja es que el mismo organismo que augura una recesión global sitúa a España al frente del crecimiento. Pero si el motor europeo funciona a base de inflación e inmigración, el viaje promete ser movido.