Hay una razón por la que los ricos son más ricos, y los pobres más pobres, y no tiene nada que ver con ninguna conspiración ni mucho menos con la patidifusez de los pobres o la inteligencia de los ricos.
El estado requiere tipos de interés más bajos para financiarse en déficit, tanto para hacer guerras, como para desarrollar el estado de bienestar, y básicamente para que los políticos se hagan ricos mientras organizan la transferencia.
La forma en que los tipos de interés bajos y nulos promueven la transferencia de rentas de los pobres a los ricos es muy simple, y se da en llamar efecto riqueza.
Los tipos de interés bajos en la fase expansiva hacen que las bolsas y los activos aumenten su cotización. El problema para los pobres en un entorno en que se dan las burbujas de activos, es que no disponen de los ahorros para comprarlos, ya que deben destinar la mayor parte de su renta a comer y pagar o alquilar su vivienda.
Los ricos, por contra, son los propietarios de la fracción mayoritaria de los activos que son burbujeados por las políticas monetarias de los bancos centrales, y en definitiva por esta razón la riqueza de los más ricos aumenta en relación al total, mientras que la de los más pobres disminuye.