Grandes superficies adelantan su cierre el domingo para que los empleados vean la final del Mundial
El Corte Inglés, Carrefour, Ikea, Leroy Merlin, Alcampo, Conforama, Jysk y MediaMarkt han anunciado que adelantarán el cierre de sus tiendas este domingo para permitir a sus empleados ver la final del Mundial entre España y Argentina en Nueva Jersey. Según informa Fetico, la medida responde a la voluntad de que los trabajadores puedan reunirse con sus familias y vivir el partido que podría dar a España su segundo título mundial.
Las tiendas cerrarán a las 20:00 horas (El Corte Inglés, Ikea, Jysk) o a las 20:30 horas (Carrefour, Alcampo). Una decisión que, sobre el papel, suena a gesto de responsabilidad social. Pero el contexto levanta cejas: es domingo, y la mayoría de estos centros abren precisamente ese día, algo que no ocurre con el pequeño comercio.
¿Por qué abren los domingos?
La paradoja es evidente: si el horario dominical ya es objeto de debate –los grandes almacenes pueden abrir mientras las tiendas de barrio no–, el cierre anticipado por el fútbol subraya la arbitrariedad del modelo. Algunos analistas señalan que, más que un favor, es una forma de evitar absentismo masivo: si los empleados no salieran antes, muchos no irían a trabajar. La productividad de esas horas sería baja, y el coste de abrir hasta el cierre habitual no compensaría.
Entre el agradecimiento irónico y la crítica
En el debate subyace el malestar por la jornada dominical en sí. Mientras unos reciben la medida con ironía –“gracias, patrón, por dejarnos salir unos minutillos antes”–, otros recuerdan que lo realmente justo sería no abrir en domingo. La pregunta de fondo es si la conciliación laboral debe depender del calendario futbolístico o de una política estable.
Sea como sea, el gesto no contenta a todos. Tampoco a los clientes que, como siempre, buscan comprar sin aglomeraciones. “¿Y los que aprovechamos estos partidos para ir a comprar cuando no hay nadie?”, se preguntan.
Con la final en el horizonte, las grandes superficies han optado por una solución que ni es cierre total ni es horario completo. Como tantas veces, el fútbol sirve de excusa para preguntarse quién trabaja y en qué condiciones.