El polémico pasado de Slavko Vincic, colegiado de la final del Mundial 2026
¿Cómo es posible que un árbitro con un historial judicial llegue a pitar la final del Mundial? El esloveno Slavko Vincic, designado para dirigir el partido decisivo del torneo, arrastra un pasado que pocos quieren recordar.
En 2020, Vincic fue detenido durante una redada en una fiesta donde, según informes, se incautaron drogas y armas. El caso, que incluyó acusaciones de presunta participación en una red de prostitución, fue archivado, pero las sombras persiguen al colegiado. Medios como SinMordaza, Contexto Tucumán y Superdeporte recogieron entonces los detalles del escándalo.
Un árbitro señalado en la cúspide del fútbol
La designación de Vincic ha reabierto el debate sobre los criterios de la FIFA al elegir a sus colegiados. Hay quien sostiene que un árbitro con este tipo de antecedentes es especialmente vulnerable a presiones externas: "Necesitan a gente que tenga trapos sucios para poder chantajearlos", se argumenta. Otros, en cambio, minimizan el impacto del pasado de Vincic y recuerdan que no hay condena firme.
El esloveno, de 45 años, es considerado uno de los árbitros de élite de la UEFA, pero su carrera no ha estado exenta de polémicas. Ya en 2020, su nombre saltó a los titulares, y ahora, seis años después, vuelve a estar en el centro de la diana justo en el partido más importante del fútbol mundial.
La teoría de la conspiración y el control de la FIFA
No falta quien ve en esta designación una jugada maestra de la FIFA: elegir a un árbitro con un pasado turbio para asegurarse su lealtad. "Pitará lo que le digan que tiene que pitar, y favorecerá a quien tenga que favorecer", se afirma desde un sector de la afición. La teoría gana fuerza en las redes, aunque carece de pruebas.
Lo cierto es que Vincic pitará la final. Con su pasado a cuestas, cada decisión que tome será mirada con lupa. La FIFA, que siempre vela por la pureza del deporte, ha depositado su confianza en él. Seguro que todo va a salir bien.