SpaceX en bolsa: el desplome del 16% tras el hype
La salida a bolsa de SpaceX ha sido uno de los acontecimientos bursátiles más esperados, pero las primeras semanas ya han dejado un sabor agridulce. Tras un debut con euforia, las acciones cayeron un 16,5% por debajo del precio de salida, confirmando los temores de muchos analistas que veían en la operación una maniobra de distribución a precios inflados.
Una valoración de ciencia ficción
SpaceX ha salido a bolsa con una capitalización superior a los 2 billones de dólares, una cifra que supera a gigantes consolidados como Nvidia o Amazon. Sin embargo, la empresa registra pérdidas anuales de más de 4.900 millones de dólares, lo que hace que el múltiplo de ingresos sea astronómico. Algunos señalan que el PER (beneficio/precio) ni siquiera se puede calcular al no tener beneficios netos, y que el ratio que se maneja es sobre ingresos, una métrica engañosa.
Starlink, el salvavidas con pies de barro
SpaceX no es una empresa homogénea: engloba lanzamientos espaciales, Starlink y otros proyectos. Starlink ya genera beneficios por unos 4.000 millones de dólares anuales, lo que para algunos justifica parte de la prima. Pero el resto del negocio sigue en pérdidas, y la estrategia de Elon Musk de vincular el valor a futuras colonias en Marte es vista por muchos como pura narrativa de venta. «Es el cuento de Bitcoin pero en plan interplanetario», resumen los escépticos.
El estreno: de la euforia al batacazo
El primer día de cotización, las acciones subieron con fuerza, pero pronto comenzaron a caer. En pocas sesiones, el valor se situó un 16,5% por debajo del precio de colocación. Los inversores minoristas que compraron en la salida ya están en pérdidas, mientras que los accionistas originales aprovecharon para vender en máximos. Se espera que en septiembre y octubre los empleados de la compañía puedan ejecutar sus opciones, lo que podría añadir más presión vendedora.
¿Qué hacer ahora?
La mayoría de las voces en el mercado recomiendan esperar. La experiencia con otras IPOs tecnológicas recientes muestra que, tras el estreno, suele haber una caída prolongada de meses o años hasta que el precio encuentra un suelo realista. Quienes confían en el largo plazo ven la actual cotización como un punto de entrada tras el desplome, pero advierten de que la paciencia será clave. «Esperar a que caiga un 70% y comprar cuando todos estén hartos», es la estrategia que algunos veteranos defienden.
Con estos números, la pregunta no es si SpaceX vale algo, sino cuánto vale realmente sin el factor Musk. Y esa respuesta probablemente tardará meses en despejarse.