La acogida de refugiados: el doble rasero entre Ucrania y Ceuta
Una mujer mayor, en un vídeo difundido en redes, negaba que la llegada de migrantes a Ceuta fuera una invasión y, acto seguido, calificaba a los refugiados ucranianos de nazis. La declaración, que se hizo viral, ha reabierto un debate incómodo: ¿por qué se acogió con rapidez a los ucranianos y se trata con dureza a quienes llegan desde Marruecos?
La geografía como argumento
La diferencia más citada es la proximidad. Ucrania limita con la UE –Polonia, Hungría y Rumanía–, con Moldavia, con Rusia y con Bielorrusia. La UE se implicó de lleno en defender a Ucrania, y la respuesta humanitaria fue inmediata. En cambio, se argumenta que no hay guerra ni crisis humanitaria en Marruecos, y la llegada de migrantes a Ceuta se percibe como una presión migratoria, no como un desplazamiento forzado. Esta asimetría geopolítica explica, en parte, la diferencia de trato.
El fantasma del batallón Azov
La acusación de que los refugiados ucranianos eran nazis es una afirmación polémica que circula en ciertos sectores. Se menciona al batallón Azov, una unidad militar ucraniana de extrema derecha, como supuesto origen de esos refugiados. Sin embargo, hay quien señala que la mayoría de quienes huyeron eran madres, niños y ancianos, y que los varones en edad militar no podían salir del país. La identificación de los refugiados ucranianos era más sencilla: se sabía de dónde venían y por qué. Eso no ocurre con los migrantes que llegan a Ceuta, cuya procedencia y motivos son más difusos.
La polarización y el voto
La descalificación hacia la mujer del vídeo ha sido feroz. Se la ha tildado de ignorante y de analfabeta, pero también se ha recordado que la gente mayor también vota, y que hay millones de votantes con opiniones similares. Este episodio refleja la polarización en torno a la inmigración, donde cada bando utiliza argumentos de forma selectiva. La crítica no se dirige solo a la declaración, sino a la incoherencia de quienes defienden una acogida abierta para unos y el cierre para otros.
El dato que descoloca: la solución rápida para los ucranianos se explica por la proximidad y la implicación europea, no por la supuesta condición de los refugiados. Mientras tanto, la crisis de Ceuta sigue sin una respuesta equivalente.