1,9 millones de 'ocupados' que no trabajan ni una hora
Imagina que figuras en las estadísticas como empleado, pero no has trabajado ni una hora en la última semana. No es una hipótesis: la Encuesta de Población Activa incluye un cuadro con las horas efectivas trabajadas, y ahí aparece un dato incómodo. 1,9 millones de personas contadas como ocupadas declaran cero horas en la semana de referencia. Mantienen el alta laboral, pero su producción esa semana es inexistente.
La cifra no es un detalle menor. Si se excluye a ese colectivo, los ocupados quedarían en 20,85 millones y los parados subirían a 4,4 millones. La tasa de paro resultante sería del 17,4%, muy lejos del relato que se vende desde las portadas. Y aún hay quien va más lejos: sumando otras partidas que engordan el censo de empleo, el paro real podría acercarse al 30% o al 40%.
Un matiz: la EPA no inventa personas, aplica la definición internacional de ocupado. Quien tiene un empleo pero no trabajó esa semana –por ERTE, vacaciones o falta de llamamiento– sigue contando como ocupado. El problema es que la bolsa, hoy gigantesca, convierte en cosmética la cifra que se usa como bandera oficial.
Y el dato que descoloca: casi dos millones de personas en tierra de nadie. Ahí fuera, el cuadro completo de la EPA sigue esperando a que alguien más haga las cuentas.