Capitán América 4 pincha en taquilla y el UCM suma otro tropiezo
La segunda entrega de Sam Wilson al frente del escudo no aguantó el segundo fin de semana en cartelera.
Capitán América: Brave New World firmó una de las caídas más pronunciadas registradas en el Universo Cinematográfico de Marvel, según el medio que destapó el batacazo, y el diagnóstico que se hace desde la industria es que el filme ya no levanta cabeza. No es una película suelta: es el enésimo síntoma de una maquinaria que lleva tiempo perdiendo fuelle.
El desplome reabre una discusión que va mucho más allá del taquillaje. Marvel cambió de protagonista, metió alas al traje y apostó por una trama de politiqueo estadounidense con el Deep State y la industria armamentística de fondo. El resultado, a la vista de los números, no convence ni a los que ya iban convencidos.
Qué ha pasado con Capitán América: Brave New World
El filme no sobrevivió a su segundo fin de semana en los cines. La caída registrada se sitúa entre las peores del UCM, un club selecto en el que ya conviven otros títulos que nacieron con expectativas altas y murieron rápido. La pregunta que se hace el sector es si la cuarta entrega del Capitán América está condenada o si aún puede rascar algo en mercados secundarios.
Hay un consenso incómodo:
la película llega tarde y llega sola. El personaje ya estaba fuertemente asociado a su primer intérprete y el relevo, por fiel que sea a los cómics, no arrastra al público con la misma fuerza. La sustitución de Steve Rogers por Sam Wilson no es un invento de los guionistas: en los tebeos el relevo se produjo años atrás. Pero el cine no perdona los cambios de cara cuando el carisma del anterior todavía pesa.
El problema no es el color del protagonista
Conviene decirlo claro porque el ruido lo tapa todo:
el color de piel del actor no explica el fracaso. Blade era negro y fue un taquillazo. Will Smith y Eddie Murphy llenaron salas durante décadas. El argumento de que el público estadounidense rechaza a un héroe negro se cae solo con la hemeroteca. Lo que falla es otra cosa: saturación de producto, tramas recicladas y efectos especiales que ya no sorprenden a nadie.
La tesis que más se repite entre los analistas es la del agotamiento del modelo. Marvel lleva años exprimiendo la misma fórmula:
un personaje secundario asciende a protagonista, se le añade un conflicto geopolítico y se tapa el agujero con CGI. Funcionó mientras el público no tenía alternativas. Ahora las tiene, y son gratis.
La guerra cultural que Marvel no supo gestionar
El debate se ha partido en dos trincheras que no se escuchan. Una parte sostiene que la industria ha convertido el entretenimiento en ingeniería social y que el castigo de taquilla es la respuesta del público. Otra responde que el problema es puramente creativo: guiones flojos, personajes sin arco y una dirección que confunde el espectáculo con el ruido.
Ambas corrientes comparten un diagnóstico de fondo:
la marca está dañada. Y eso es lo grave. Cuando una franquicia quema su crédito, las películas buenas que vengan después también pagarán el precio. El castigo no es solo para este título, es para los siguientes.
Qué pasará con el próximo Iron Man y el resto del UCM
El siguiente movimiento ya se está discutiendo. Hay quien defiende que el relevo natural de Iron Man debería haber sido War Machine, un personaje con trayectoria y peso propio, en lugar de una incorporación más joven y menos rodada. La apuesta por perfiles nuevos sin construir antes el camino es, para muchos, el error de manual que se repite una y otra vez.
La predicción con reservas es esta:
Marvel no va a corregir el rumbo a corto plazo. Tiene demasiado invertido en la hoja de ruta y demasiados contratos firmados. Lo más probable es que acelere hacia el siguiente gran evento coral, confíe en la nostalgia y deje que los títulos intermedios se desangren. Si eso funciona, habrá aprendido poco. Si no funciona, el UCM tendrá que reinventarse de verdad, y nadie sabe todavía cómo.
Datos clave del batacazo
- Segundo fin de semana: caída entre las peores registradas en el UCM
- El relevo de Steve Rogers por Sam Wilson es fiel a los cómics desde 2014
- El filme incluye a Red Hulk y una trama sobre el Deep State y la industria armamentística