Un candidato demócrata trans al Senado de Maine asegura que menstrúa mensualmente a través de su recto
La declaración, recogida por Breitbart, ha desatado un torrente de reacciones que mezclan el escepticismo médico con la crítica política. El aspirante, que compite por un escaño en el estado más liberal de Nueva Inglaterra, sostiene que su ciclo menstrual se manifiesta por vía rectal, una afirmación que no tiene respaldo científico conocido. Los comentarios en redes y foros oscilan entre la preocupación por su salud —hemorroides, cáncer colorrectal o desgarros— y la sátira política: algunos ironizan con que el Partido Demócrata ha perdido el norte. El caso reabre el debate sobre los límites de la identidad de género frente a la biología.
¿Qué hay detrás de la afirmación?
Según el artículo original de Breitbart, el candidato —cuyo nombre no se ha difundido ampliamente— declaró que experimenta una menstruación mensual por el recto. Médicos consultados en foros señalan que el sangrado rectal recurrente suele tener causas orgánicas como hemorroides, fisuras, diverticulitis o cáncer colorrectal, y que atribuirlo a un ciclo menstrual carece de base anatómica. Las mujeres trans pueden tener sangrado si se someten a ciertas cirugías, pero no es menstrual. La afirmación, sin embargo, se ha convertido en arma política: los críticos la usan como ejemplo de lo que consideran excesos de la agenda progresista.
Reacciones: entre la salud y la sátira
El debate en la esfera digital ha sido intenso. Una parte de los comentaristas se centra en la necesidad de un diagnóstico médico: «que se mire eso, porque puede darle anemia», advierten. Otros van más allá y sugieren que el candidato «necesita un psiquiatra», vinculando la declaración con un supuesto deterioro de la salud mental. No faltan las comparaciones con episodios de South Park ni las referencias a la cultura pop. En el plano político, se critica que el Partido Demócrata presente a personas con declaraciones tan controvertidas, mientras que los defensores de la comunidad trans denuncian que se está utilizando un tema de salud para ridiculizar a un colectivo.
El contexto político de Maine
Maine es conocido por ser uno de los estados con mayor inclinación progresista: fue el primero en legalizar el matrimonio igualitario por voto popular y tiene una larga tradición de políticas inclusivas. Sin embargo, declaraciones como esta ponen a prueba los límites de esa tolerancia. El candidato aspira a un escaño en el Senado estatal, y aunque la mayoría demócrata en el estado podría favorecerle, el ruido generado podría movilizar a votantes independientes y republicanos. Queda por ver si esta polémica beneficiará o perjudicará su campaña.
La pregunta que flota es si la política estadounidense ha entrado en una fase donde lo biológico se subordina por completo a la identidad, o si este es un caso aislado que acabará olvidado en el ruido electoral.