Autónomos y pymes: qué tocará PP-VOX y qué no
En el debate no se espera que un gobierno de PP y VOX rescate al autónomo español. No por falta de voluntad, sino porque, según los participantes, el margen real de maniobra es mucho más estrecho de lo que vende cualquier campaña. La pregunta que se hace el sector emprendedor —¿bajará la
cuota de autónomos, caerá algún impuesto, se adelgazará la burocracia?— tiene una respuesta incómoda: probablemente menos de lo prometido, y más tarde. El escepticismo no es cinismo; es punto de partida.
¿Bajará la cuota de autónomos con PP y VOX?
Hay margen para tocarla, pero bastante menos del que sugiere el titular de campaña. En el análisis que domina la conversación pesa un argumento de fondo: el aparato institucional y las leyes aprobadas por el bloque anterior
no se desmontan de un día para otro. Se sostiene, además, que ningún partido llega al gobierno a derogar aquello que le conviene mantener.
La tesis más extendida entre los escépticos es que PP y VOX acabarán gestionando el mismo marco con distinto envoltorio.
La tarifa plana del PP: el precedente que se recuerda como insuficiente
Un participante recuerda que, cuando el PP gobernó, aprobó la
cuota cero para jóvenes y una
tarifa plana para nuevos autónomos, en el tramo 2011-2012, con Mariano Rajoy en La Moncloa. Sobre el papel, un guiño al emprendimiento; en la práctica, según su relato, la sensación que dejó fue de medida corta, aplicada en plena crisis.
Ese recuerdo funciona hoy como advertencia. Cualquier anuncio de rebaja fiscal chocará con la misma pregunta: ¿cuánto baja y para quién?
El laboratorio autonómico: donde VOX ya gobierna
El único laboratorio disponible son las comunidades donde la coalición ya manda. Ahí se ha eliminado algún tributo propio y se han recortado requisitos burocráticos en trámites concretos, aunque quienes siguen la pista lo describen como limpieza de superficie, no como reforma. La conclusión repetida: insuficiente.
Queda la duda honesta de si, con acceso al Consejo de Ministros, esas medidas se ampliarían o se quedarían en gesto. La respuesta no está escrita todavía.
Si algo deja claro el asunto, es que el autónomo seguirá midiendo a sus gobernantes por la nómina mensual, no por el mitin. Mi pronóstico, con todas las reservas: algo se moverá en trámites y quizá en un tramo de la cuota. Lo estructural, me temo, seguirá igual.