Las Caldas: el ruido de las macrofiestas en el Nalón desborda a los vecinos
Los vecinos de Las Caldas, en Oviedo, están hartos. Y no es para menos: desde hace semanas, las orillas del Nalón se han convertido en un punto de botellón masivo que supera cualquier límite de convivencia. Grupos de hasta 70 personas instalan jaimas desde las 10 de la mañana y ponen altavoces a todo volumen. El resultado: migrañas, trastornos del sueño y un malestar que ya ha trascendido las quejas verbales.
Un problema de salud pública con pruebas
Los afectados han recopilado grabaciones de vídeo y partes médicos que avalan los daños a la salud. Aseguran haber avisado en repetidas ocasiones a la Policía Local, pero la respuesta ha sido insuficiente. «Radio Kilombo a todo trapo las 24 horas», resume un vecino. La situación se ha cronificado, con altavoces que retumban a cientos de metros.
La maquinaria administrativa no se mueve
Los residentes preparan un escrito formal de denuncia dirigido al Ayuntamiento de Oviedo. Exigen que se identifique a los responsables y se apliquen las ordenanzas de ruido. Pero el escepticismo cala: en otras zonas de la ciudad, denuncias similares han quedado en papel mojado. Algunos comentarios en redes apuntan a que, sin una intervención contundente, las macrofiestas continuarán.
Si el consistorio no actúa, el conflicto solo irá a más. Pero la historia de este tipo de quejas sugiere que, sin presión judicial o mediática, nada cambiará. Mientras, los vecinos de Las Caldas siguen sin poder dormir.