PSOE y PP tumban en Castilla-La Mancha la 'prioridad nacional' de Vox
¿Se puede discutir de inmigración sin que Vox marque el paso? En Castilla-La Mancha la respuesta ha quedado clara tras una votación: PSOE y PP han tumbado la 'prioridad nacional' que el partido de Abascal defendía en la región. Los socialistas, además, han pedido a los populares que no solo no compartan esa política migratoria, sino que la «combatan». El gesto tiene su miga. Dos partidos que llevan años compitiendo por el mismo centro acaban alineados justo cuando el asunto se pone cuesta arriba. No es la primera vez, pero cada vez se disimula menos.
Qué votaron PSOE y PP sobre la 'prioridad nacional'
El bloqueo de la propuesta de Vox deja una foto incómoda para el PP: en materia migratoria, sus votos han coincidido con los del PSOE en la Cámara regional. Una parte del análisis sostiene que el PP ha dejado de ser la «derechita cobarde» para convertirse directamente en una suerte de «Podemos azul», es decir, un partido que gestiona lo mismo que la izquierda con otro envoltorio. Otra corriente lo ve distinto: el problema no es que se parezcan, sino que no queda alternativa real. Hay quien sostiene que, con el tablero actual, prescindir del Gobierno vigente sería «infinitamente peor».
La tesis de la simetría entre PSOE y PP no es nueva, pero gana fuerza cada vez que se produce una coincidencia de voto tan visible. Hay quien lo resume en una pregunta incómoda: si no hay diferencias en lo esencial, ¿qué se está votando realmente?
¿Cuánto destina Galicia a integrar a migrantes regularizados?
La segunda pieza del asunto llega desde Galicia. El gobierno autonómico destinará 2,6 millones de euros a integrar laboralmente a unos 500 inmigrantes regularizados por el Gobierno de España, según un tuit que circula sobre el asunto. La cifra se enmarca sobre un total de 2.100 inscritos en las oficinas de empleo de la comunidad. El dinero irá a parar a nueve ONGs, entre ellas Cruz Roja y Rescate Internacional.
Sobre el detalle de las 2.100 personas inscritas frente a las 500 previstas para el programa, hay quien apunta a un posible desajuste entre el volumen y los recursos, o en la selección. Es el tipo de desfase administrativo que suele pasar desapercibido hasta que alguien lo pone sobre la mesa.
Por qué cuaja el marco del PP igual que el PSOE
El eje del malestar no apunta tanto a una medida concreta como a la percepción de que las grandes decisiones se toman al margen de quien vota. Una parte del análisis sostiene que existe una suerte de agenda de sustitución demográfica impulsada desde arriba: una tesis que circula con fuerza pero que carece de respaldo empírico. Otra corriente más pragmática se limita a señalar el problema de fondo: los empresarios, se argumenta, prefieren una mano de obra más barata y flexible, y las políticas migratorias acaban respondiendo a ese interés antes que a cualquier otro.
El PP recibe fuego desde varios flancos a la vez. Unos le acusan de aprovechar el reparto de fondos para sus comunidades autónomas. Otros, de hacer lo mismo que criticaba cuando estaba en la oposición.
Con este panorama, la pregunta ya no es si PSOE y PP son lo mismo. Es cuánto tiempo más van a poder sostener que no lo son.