El capo de hidrocarburos Hamlyn promete información sobre el PNV
El negocio del petróleo nunca ha sido un jardín de rosas, y ahora el nombre de Hamlyn, un capo de hidrocarburos, se planta en medio del tablero político. Asegura tener información sobre la financiación del PNV, y el eco de la advertencia ha sido inmediato: se habla de cantidades de nueve y diez cifras, un volumen que, de confirmarse, no sería un simple susto.
La cuestión llega cuando los casos Plvs Vltra y Marli ya han dejado su reguero de sospechas, y algunos análisis sitúan el desembarco sur como el aperitivo de algo mayor. El sector de los hidrocarburos, con Petronor como entrada natural, se convierte así en el escenario de fondo de una presunta financiación irregular del partido vasco. No hay condenas ni imputaciones, pero la pregunta clave sigue en el aire: ¿financiación ilegal o simplemente cuotas de militantes?
La política española tiene un largo historial de promesas de revelaciones que se quedan en humo, pero también de informaciones que tumban gobiernos. Por ahora, Hamlyn no ha mostrado los documentos. A la espera de que algo se concrete, la máquina de calcular ya está en marcha: si los datos son ciertos, el equilibrio en el Congreso, donde los votos del PNV son oro, podría moverse.
Sería imprudente dar por hecho nada. Se ha cruzado una línea, pero el caso está abierto y lo único seguro es que la financiación de partidos vuelve a estar en el foco. Hasta que no se vean los papeles, mejor guardar el champán y la horca.