Las bandas que realmente moldearon el metal del siglo XXI (y no son Black Sabbath)
El siglo XXI ha visto una explosión de subgéneros en el metal, pero ¿qué bandas sentaron las bases de ese sonido? Un análisis reciente en la comunidad metalera pone el foco no en los pioneros de los 70 y 80, sino en aquellos grupos cuya influencia directa se nota en las corrientes actuales. El debate excluye a Black Sabbath, Motorhead, Metallica o Death, no por falta de mérito, sino porque su impacto, aunque fundacional, es indirecto. Aquí se busca la huella de primera mano.
Meshuggah: la maquinaria del djent y más allá
Los suecos Meshuggah son citados como los culpables de que muchos grupos adoptaran técnica y tiempos lentos, desde el djent hasta el metalcore y el beatdown. Su álbum 'Nothing' (2002) y la complejidad rítmica de 'ObZen' (2008) marcaron un antes y después. Como apunta un análisis, son inimitables, pero su ADN está en bandas que priorizan la precisión mecánica sobre el virtuosismo vacío.
Neurosis y At the Gates: dos caras de la influencia
Por un lado, Neurosis creó el post-metal con 'Through Silver in Blood' (1996) y 'Times of Grace' (1999), un sonido atmosférico y pesado que abrió una vía propia. Por otro, At the Gates, con 'Slaughter of the Soul' (1995), sentó las bases del death metal melódico que dominó los 2000, influyendo en el metalcore y en bandas mainstream como Killswitch Engage. La combinación de técnica y melodía que popularizaron sigue siendo referencia.
El debate abierto: ¿qué más queda fuera?
La lista de candidatos incluye a Ghost (por su impacto comercial y escénico), Obscura (death metal técnico que bebe de Atheist y Cynic) y bandas de power metal como Stratovarius, aunque su influencia en el siglo XXI es discutida. Lo que queda claro es que el consenso se rompe en cuanto a qué peso dar a la popularidad frente a la innovación pura. Mientras unos defienden a Meshuggah como el motor del metal moderno, otros señalan a Neurosis por crear un género entero. El acero galvanizado, bromea un comentario, sigue siendo el rey de la industria: una forma de decir que el metal de raíz nunca pasa de moda.
Con estos nombres, el mapa del metal en el siglo XXI se dibuja con líneas de técnica, atmósfera y melodía. El resto es ruido.