MadRing: Ayuso dice 0 euros públicos; las cuentas dicen 365 millones
¿Cuánto ha costado de verdad el circuito de Fórmula 1 de Madrid? La presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, lo tiene claro: cero euros de dinero público. La factura que circula por Valdebebas y que airean las vecinas del entorno habla de más de 365 millones de euros sufragados con fondos públicos. Entre el cero y los 365 millones hay un agujero contable que nadie ha tapado todavía con una partida presupuestaria en la mano.
El circuito que no aparece en el presupuesto
La pregunta es sencilla y sigue sin respuesta oficial: ¿en qué partida de los presupuestos de la Comunidad de Madrid o del Ayuntamiento está ese dinero? Nadie ha enseñado el asiento. Mientras tanto, el relato oficial vende el MadRing como una operación a coste cero para el contribuyente, y los vecinos de la zona norte ponen el contador por encima de los 365 millones. Una cifra de ese tamaño no se evapora por decreto: o está en las cuentas, o alguien debería explicar de dónde sale.
Valdebebas: sin centro de salud, con muro de boxes
El resumen más incómodo lo dan las propias residentes: ni centro de salud, ni instituto, ni servicios sociales en el barrio. Circuito de Fórmula 1, sí. La ironía se les escapa sola, y golpea justo a quien vivía a pie de trazado creyéndose a salvo de las políticas que votaba. Ahora convive con el rugido de motores un sábado por la mañana de resaca, con el mismo karma con el que otros barrios asumieron sus fallas, sus obras o su estadio.
Hoteles caros y habitaciones a medio llenar
El impacto turístico tampoco encaja con el guion. La tarifa media pasó de 286 euros por noche en 2025 a 485 durante el evento. En el gran lujo, de 1.200 a 3.700 euros. ¿Lleno? No: la ocupación se quedó en el 70%, en parte porque otros eventos se aplazaron para no coincidir con esos precios, según Cinco Días. Buena parte del público es local y va y vuelve el mismo día, porque lo caro no es la entrada: es la gasolina, el peaje, la cena y la habitación. Madrid tiene masa crítica para llenar gradas sin llenar hoteles.
Monza, Mónaco y el argumento de la excepción
El contraargumento tiene su lógica: Madrid es una conurbación enorme, con metro hasta la puerta, y los circuitos urbanos se pegan a la ciudad. Mónaco, Singapur o Las Vegas están en pleno centro; Monza, a veinte minutos de Milán en transporte público. Pero los trazados permanentes ocupan el tamaño de un aeropuerto para un uso puntual y suelen estar a más de 100 kilómetros de cualquier ciudad con enjundia. Los defensores suman a su favor que la inversión genera negocio y que los impuestos del evento devuelven la factura. El desglose completo de esas cifras, partida a partida, sigue sin publicarse.
Queda un dato que no necesita traducción: 365 millones son calderilla según unos y una factura invisible según los demás. Alguien debería pasar por caja. O, como mínimo, decir en cuál.