VUNA de Nestlé: el falso atún vegano que ni los veganos quieren
Un tarro de puré de guisantes texturizado que se vende como alternativa al atún, pero cuesta más que el original y necesita refrigeración. La paradoja del VUNA, el nuevo producto de Nestlé a base de proteína de guisante, ha reabierto el debate sobre los sucedáneos vegetales: ¿son realmente necesarios o solo un capricho para urbanitas con conciencia limpia?
Agua, proteína de guisante y un nombre inventado
El VUNA (contracción de Vegan + Tuna) se compone básicamente de agua y proteína de guisante. Según el etiquetado, solo contiene un 18% de proteína, muy por debajo del 20-26% del atún en conserva. Nestlé ha optado por no llamarlo "atún" para evitar problemas legales, tras la directiva europea que prohibió a las hamburguesas vegetales usar ese término. El producto lleva además trazas de huevo y soja, lo que ha generado dudas sobre su idoneidad para veganos estrictos.
El precio y la sombra de Nestlé
El principal lastre comercial es el precio: “ligeramente superior al atún original”, según la experiencia de un comprador. A eso se suma que necesita refrigeración, lo que elimina la ventaja de la clásica lata de atún que se conserva meses en la despensa. La reputación de Nestlé tampoco ayuda: han sido muchas las voces que piden boicot a la multinacional suiza por su historial de prácticas cuestionadas.
Nutrición: ¿complemento o chiringuito proteico?
El debate nutricional se centra en los aminoácidos esenciales. La proteína de guisante no contiene el perfil completo de los 12 aminoácidos esenciales que el cuerpo humano requiere. Sin embargo, los defensores del producto argumentan que VUNA no pretende ser la base de la dieta, sino un complemento ocasional para un bocadillo. El problema real, apuntan otros, es que Nestlé vende un ultraprocesado con aditivos y aromas artificiales a precio de producto gourmet.
¿Tiene futuro un sucedáneo que cuesta más, es menos nutritivo y carga con el sello de una compañía polémica? El mercado dirá, pero por ahora el VUNA parece más un experimento de márketing que una verdadera alternativa alimentaria.