El tribal: el tatuaje que marcó a los 2000 y que muchos esconden
El tatuaje tribal fue el emblema cutáneo de los 2000. Influenciado por George Clooney en «Abierto hasta el amanecer» (1996), se convirtió en un símbolo de rebeldía y estatus entre jóvenes. Dos décadas después, muchos de aquellos que lo lucían lo ocultan bajo negro absoluto o se arrepienten en silencio.
El auge del tribal y su influencia cultural
La popularidad del tribal no fue casual. Los diseños geométricos y envolventes se asociaron con una imagen de dureza y exotismo. Sin embargo, el mismo icono que lo puso de moda —Clooney— lo desechó para su siguiente película, dejando a sus imitadores con una marca permanente que envejeció mal. En España, el tribal se vinculó con ciertos estereotipos: desde barrios populares hasta la parodia del ejecutivo que presume de Porsche y sueldo de 80.000 euros pero lleva un tribal bajo la camisa de Armani.
Del arrepentimiento a la cobertura: el legado tribal
La evolución del gusto ha llevado a muchos a cubrir sus tribales con «blackouts» (tatuajes completamente negros) o a reemplazarlos por diseños más actuales. El clásico «Amor de madre», los corazones, el alambre de espinas de los vigilantes de la playa y hasta el retrato de Camarón forman parte del catálogo de esa década. La nostalgia y el humor con que se recuerdan hoy aquellos tatuajes muestran la distancia cultural con los 2000.
¿Ocurrirá lo mismo con los tatuajes minimalistas y las geometrías que llenan hoy los estudios? El tiempo y las sesiones de borrado lo dirán.