Cuarenta mensajes sobre Amaia Montero sin una sola fuente
El tramo abre con un vídeo pegado en el hilo y sigue con
40 mensajes escritos entre el 29 de septiembre y el 2 de octubre. Se salta de la voz al aspecto, del aspecto a las costumbres y de ahí al dinero. Nadie aporta un parte, una cifra de entradas ni una confirmación.
Qué se ha sabido
En hechos, casi nada. Al principio del tramo alguien cuelga este vídeo:
El único dato con fecha que se discute es de manual: 8cilindros sitúa su seguimiento del grupo entre 1998 y 2006, de «Cuéntame al oido» a «Muñeca de trapo», y reconoce que después les perdió la pista. Ese es todo el recorrido musical que aparece en 40 mensajes.
Lo demás son opiniones sin respaldo. Torre de Arena sale al paso de los críticos con dos adjetivos —
«guapísima y súper profesional»— y una recomendación de no hacerles caso. Un mensaje pide a otro forero que sea «más positivo» y ahí se acaba el material. Ni un medio citado, ni un parte médico, ni una cifra de entradas en toda la página.
Y una nota de textura: una decena de mensajes no pasa de cuatro palabras. El grueso son respuestas cortas a un mensaje anterior, más chiste rápido que argumento.
Dónde está la bronca
El hilo se parte por una pregunta: por qué vuelve.
Un bloque sostiene que el proyecto funcionaba como una gallina de huevos de oro con una cantante formal, aplicada y con la voz como prioridad, y que deshacer esa pieza no fue una decisión artística. El mismo mensaje añade, sin más detalle, que como era socia estaba en su derecho. Otro participante va por la vía del patrimonio: sostiene que ella podía vivir de las rentas, dedicarse a sus cosas y no ensuciar su nombre, y avisa de que al final se la va a recordar más por esta etapa que por la dorada. La réplica es una pregunta corta: quién la ha animado a volver a un escenario.
La segunda pelea es la de Leire Martínez. La frase que más se repite, en versión del propio forero, es que es ella la que se ha librado. En el otro lado está quien sostiene que fue un error soltar a una vocalista que se tomaba en serio su trabajo. Contratos no tiene nadie, así que se discute sobre lo que cada cual supone. Un mensaje añade que a la cantante la dirige otra persona y que apenas tiene voluntad propia; se queda sin respuesta.
La tercera bronca entra por el cuerpo. Hay mensajes que hablan del deterioro de la voz, del paso del tiempo y del físico, y mensajes que responden que eso no se sabe y que el hilo se está pasando. Un participante pregunta si los compañeros de grupo no habrán exprimido el proyecto como un negocio y nada más; la respuesta que recibe cambia de tercio y se queda en el chiste de dos palabras.
Y una cuarta, de fondo: un forero defiende que las artistas que alcanzan la fama y el dinero acaban mal si no tienen cerca a una figura masculina que las controle, y pone de ejemplo a Britney Spears y a Madonna. La respuesta matiza el argumento: más que un macho, lo que hacen falta son unos padres en condiciones, que se preocupen por ellas y no por la fama ni por el dinero. Es la única vez en el tramo en que alguien corrige a otro sin subir el tono.
Qué cambia respecto a antes
Es el arranque del hilo y fija el tono: cero cifras de taquilla, cero fuentes, mucha opinión sobre el cuerpo y las costumbres de la cantante. El único dato comprobable de los 40 mensajes es el recorrido discográfico que cita 8cilindros. Todo lo demás es escrutinio.
Queda claro el eje del debate: si el regreso responde a una necesidad económica —lo afirma un participante, sin prueba— o a la voluntad de la banda de recuperar su repertorio. Y una coincidencia rara entre los dos bandos: ambos dan por hecho que quien sale ganando es Leire Martínez.
El tono del tramo
Un puñado de mensajes se dedica a deformar el nombre del grupo. Otros se quedan en dos palabras y una broma. Cuatro o cinco salen a defenderla o a quitarle hierro; el resto reparte sin filtro. El resultado es una página que habla mucho de la cantante y muy poco de la
música, y que no se cierra porque no hay nada que cerrar.