Varta, 140 años de historia, se queda sin batería por la cúpula
La legendaria marca alemana de pilas Varta está en caída libre. Según informa WirtschaftsWoche, los principales acreedores quieren desinvertir en el negocio de baterías domésticas, lo que amenaza con llevarse por delante al resto de la corporación. Fundada en 1887, la compañía ha sobrevivido a dos guerras mundiales, pero no a sus propias cabezas cuadradas.
El lastre de la dirección y la competencia china
El diagnóstico es demoledor: fallaron las cabezas directivas en el peor momento posible. Mientras Varta intentaba competir en I+D y pagaba salarios europeos, los fabricantes chinos ofrecían productos casi idénticos a la mitad de precio, saltándose regulaciones y recibiendo apoyo estatal. La ingeniería inversa china es cuestión de meses, como se ha visto en textil o electrónica.
El papel de Apple y la UE
Apple ha contribuido al hundimiento al comprar baterías chinas más baratas, acelerando la deslocalización. Por su parte, Bruselas carga a las empresas europeas con normativas asfixiantes mientras permite la competencia desleal. El resultado: Europa se queda sin industria propia.
¿Fin de una era?
Con Varta tocando fondo, el sector automovilístico europeo puede ser el siguiente. La advertencia es clara: sin protección industrial y con directivos incompetentes, la desaparición de empresas centenarias será la norma.