Elisa Mouliáa ficha por fin un abogado tras plantar al juez tres veces
Elisa Mouliáa ha dado un paso que muchos consideraban urgente: contratar un abogado. Pero su historial de desacatos judiciales invita a preguntarse si es un cambio de rumbo o un nuevo capítulo de una comedia jurídica.
Un historial de desacatos
La figura de Mouliáa acumula ya tres ocasiones en las que habría plantado a un juez. Según fuentes del entorno judicial, esa conducta podría haberla situado al borde de una orden de búsqueda y captura. La contratación de un letrado parece, al menos sobre el papel, un intento de reconducir su situación procesal.
El perfil de la nueva defensa
El abogado elegido, según las conversaciones que circulan en medios especializados, es el mismo que representa a la mujer que denunció a Torbe, el conocido productor de cine para adultos. Se trata de un letrado habituado a causas mediáticas y, según algunos, a "casos perdidos". La ironía no pasa desapercibida: quien defiende a la víctima de un presunto delito ahora asume la representación de una acusada con un historial de rebeldía procesal.
Comparaciones inevitables
La situación de Mouliáa recuerda a otros casos de personajes públicos que han desafiado la autoridad judicial. La referencia a Begoña Gómez, que también habría tenido que comparecer en sede judicial, es recurrente entre los analistas. Las diferencias, no obstante, son notables: Gómez se presentó voluntariamente; Mouliáa, según las informaciones, habría faltado a tres citaciones.
¿Qué esperar ahora? Con abogado, la estrategia previsible será intentar cerrar la vía penal por desacato y encauzar el procedimiento. Pero el escepticismo domina: cuando se han acumulado tres plantones, la credibilidad ante el tribunal es un activo escaso.