43 millones de pobres en EE UU: ¿fracaso del sueño americano o truco estadístico?
Una cifra que invita al escepticismo: 43 millones de estadounidenses viven por debajo del umbral de la pobreza, el doble que hace medio siglo. El dato, recurrente en los debates sobre la salud económica del país, admite varias lecturas. Mientras la izquierda lo esgrime como prueba del declive sistémico, algunas voces señalan que el umbral objetivo ha bajado en términos reales o que el incremento demográfico (de 125 a 350 millones) relativiza la magnitud.
1,5 millones de niños sin hogar: el triple que en la Gran Depresión
El detalle más crudo lo aporta la crisis de las personas sin hogar: 1,5 millones de niños viven en la calle, una cifra que triplica la de la Gran Depresión. Los Apalaches y Los Ángeles son los epicentros de una inseguridad alimentaria y habitacional que cuestiona el relato de recuperación. Quienes minimizan el problema argumentan que la pobreza medida hoy incluye bienes y servicios que antes no existían, pero el dato de los niños sin techo es difícil de maquillar.
El factor inmigración y la falacia de la privación relativa
Una parte del análisis apunta al perfil demográfico: ¿qué porcentaje de esos pobres son inmigrantes? La pregunta, recurrente en los círculos conservadores, sugiere que la pobreza se importa. Sin embargo, el peso de la inmigración en la tasa de pobreza total es objeto de disputa. Otros recuerdan que la falacia de la privación relativa —siempre habrá un 20% más pobre— no explica que 1,5 millones de niños duerman en la calle.
La ironía final: el país que inventó el sueño americano tiene hoy más pobres absolutos que nunca. Y mientras el mundo debate si pagar o no sus facturas, millones esperan que la próxima estadística no sea un récord más.