Vender pisos de Dubai a españoles, un negocio que ya no pisa el país
Vender pisos de Dubai a compradores españoles. La idea no es nueva —se lleva haciendo años— y se presenta con promociones concretas —hasta aparece colgado el enlace a la web de un promotor emiratí—, pero no despierta consenso. El negocio existe. La duda es quién compra al otro lado.
¿A quién se le venden los pisos de Dubai?
Dos corrientes chocan. Una sostiene que el mercado español no da de sí: la mayoría de la población está tiesa y, para colocar vivienda de lujo entre quienes sí tienen dinero, hacen falta contactos más que producto. La otra responde que esto se practica desde hace años, con compradores que cierran
sobre plano sin haber pisado Emiratos. El perfil del cliente, no el folleto, decide el resultado.
El imán fiscal y el riesgo del Golfo
El atractivo, para uno de los foreros, es la
fiscalidad. Lo demás genera reservas: se argumenta que el país importa buena parte de su alimentación, depende del tráfico marítimo del Golfo y vive expuesto a la tensión regional, con el transporte de crudo en el punto de mira. Se suma un clima poco amable y una vida cotidiana con normas ajenas. Nada de eso impide vender; condiciona a quién.
¿Hay recorrido o es un espejismo?
Aquí se atasca el análisis. Hay quien ve un negocio estúpido que, aun así, triunfará. Y quien anticipa justo lo contrario: que
fracasará, porque ahora mismo lo que se busca son incautos a los que colocar el stock. Entre la fe inmobiliaria y el dato duro, la discusión se queda sin cerrar. Y sin cerrar es, de momento, como está.