Del vídeo de la Marsellesa al alquiler de 2.000 euros
El hilo arranca con un vídeo de YouTube que estos días circula por el foro y que sirve de chispa para volver a la carga con la idea de que Francia está al borde del estallido. A partir de ahí, los mensajes se cruzan entre los que creen que la llegada de franceses a España es inminente y los que lo ven como una fantasía. La conversación se parte en dos frentes: el de la vivienda y el de la tensión social. Y en medio, un puñado de enlaces a portales inmobiliarios que se usan como munición.
Qué se ha sabido
El primer vídeo que se pega es
, que se comenta como una soflama sobre la situación francesa. Poco después aparece un segundo,
, que se usa para reforzar la tesis del declive. Ninguno de los dos se analiza en detalle; se toman como prueba de que «esto se va a la mierda».
El debate sobre la vivienda se anima cuando un forero enlaza
un artículo sobre el precio del alquiler en Valencia y otro añade
el mapa del alquiler por distritos. Las cifras que se manejan son las mismas que ya se habían discutido: una media que ronda los
1.776 euros según el Observatorio de la Vivienda de la UPV, y otros portales que la bajan a
1.637 euros. Un participante sentencia que «no va a tardar en cruzarse la barrera de los 2.000 euros/mes de alquiler promedio». No aporta ningún cálculo que lo respalde.
La fecha clave que se cita es el
17 de octubre, a propósito de un tuit que se pega sobre una pareja de octogenarios asaltada en la calle. El mensaje original describe la escena como «la imagen más horrible» de esa jornada. En el foro se usa para hablar de una Francia descontrolada, aunque no se aporta ninguna verificación adicional.
Dónde está la bronca
El choque principal es entre los que creen que los franceses que lleguen serán profesionales o jubilados con capacidad de compra —y que, por tanto, presionarán los precios— y los que sostienen que no vendrá nadie con dinero, sino «viejos o moronegros», en palabras de un forero. La discusión deriva rápidamente hacia el perfil del supuesto refugiado. Un participante afirma que «más allá de los guetos de las grandes ciudades hay una Francia blanca que sigue teniendo un nivel de vida que está a años luz de España» y que ningún francés de ese perfil «va a terminar en esta pocilga». Otro le responde que «si vienen huyendo, no vienen a luchar», dando a entender que no habrá una reconquista.
El segundo foco de tensión es el racismo. Varios mensajes usan términos despectivos para referirse a la población de origen magrebí o subsahariano. La administración del foro no interviene. Hay quien acusa al gobierno de querer importar votantes: «vendrán buscando la pepeleta el psoe para votarles en cuanto puedan». Y quien responde que «los únicos responsables de lo que está pasando en Francia son los franceses».
La conversación también se enreda con una comparación entre la criminalidad de distintos continentes. Un forero sostiene que «el continente más violento del mundo es Sudamérica. Más que África», y otro le corrige con cifras: «esos 5641 investigados son números absolutos, ponlo proporcional a la población español». No se llega a ninguna conclusión.
Qué cambia respecto a antes
Lo que antes era un debate sobre si el fenómeno existía o no, ahora se da por hecho en buena parte del hilo. Ya no se discute si van a venir franceses, sino cuántos y de qué tipo. La predicción de que el alquiler en Valencia superará los 2.000 euros se lanza sin que nadie la discuta. Y el miedo a la tensión racial importada de Francia se instala como argumento central, con varios mensajes que hablan de «guerra civil racial» en el país vecino. El hilo no se cierra; sigue abierto con la misma mezcla de datos sueltos y consignas.
El cálculo que nadie hace
Ninguno de los participantes que alerta de la subida del alquiler aporta una estimación de cuántos franceses harían falta para mover la media de precios. La única cifra que se repite es la del precio actual. La relación entre llegada de residentes y escalada del alquiler se da por evidente, pero no se cuantifica. Tampoco se compara con el peso del turismo o de otros colectivos extranjeros, que ya estaban en la ciudad antes de este debate.