El opositor ya tiene plaza y el foro se divide entre la envidia y el aviso
El opositor lo ha conseguido. Lo suelta sin anestesia:
«TENGO MI PLAZA». Y el hilo se parte en dos. Unos le felicitan con retranca, otros le advierten de que se ha metido en un sitio que no es lo que parece. La euforia del primer mensaje ya no está: ahora hay burla, avisos y alguna que otra cuenta pendiente.
Qué se ha sabido
El autor del hilo confirma que ha sacado plaza y lo celebra. Un forero cuenta que su amigo,
C1 informático, no llega a
1400 euros al mes y que su mujer, que gana el doble, lo mantiene. Otro participante asegura que es patrón y que, aunque no factura decenas de millones, vive con el culo prieto por la incertidumbre. Se enlaza una noticia de El Independiente sobre una sentencia del Supremo que obliga a
Renfe a dar hasta
30 días extra a
875 directivos (fecha de la noticia: 21 de marzo de 2019). También se comenta un vídeo de YouTube:
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Dónde está la bronca
La bronca ya no es solo sobre si los
funcionarios trabajan o no. Ahora el choque es entre los que ven la plaza como un premio y los que avisan de que el día a día es otra cosa. Un forero con plaza recién obtenida se crece:
«Me nutre poder miraros desde las alturas remeros». Frente a él, un participante que dice haber sido funcionario describe la Administración como
«la maldad casi en forma corpórea» y asegura que dimitió en cuanto pudo. Otro advierte de que
por debajo de A2 no se gana dinero y que el trabajo puede ser una tumba. La discusión sobre el
sueldo sigue: se repite la cifra de
1400 euros para un C1 y se añade que, según donde caigas, puedes tener jefes y compañeras tóxicas. La ironía sobre las compañeras deriva en comentarios despectivos que no se reproducen. El autor del hilo insiste en que él ya está fuera del sistema y que los demás siguen pringando.
Qué cambia respecto a antes
El vídeo de YouTube ya no es el centro: ahora el protagonista es el propio opositor, que ha confirmado su plaza y se dedica a provocar. La conversación se ha movido de la duda sobre si los funcionarios trabajan a la certeza de que algunos lo viven como un chollo y otros como una condena. La noticia de Renfe introduce un nuevo frente: la gestión de los directivos y los privilegios dentro de lo público. La predicción de que el opositor sería un troll se ha quedado en nada: ahora se discute su plaza y su actitud. Y aparece un aviso nuevo:
«pronto seréis una casta perseguida a eliminar», que se mezcla con la idea de que el dinero pronto no valdrá nada.
El cálculo que no cuadra
Un forero que dice ser patrón cuenta su experiencia: no factura millones, vive pendiente de proveedores y clientes, y no desconecta nunca. Lo compara con la vida del funcionario y concluye que, sin el sueldo público y la tranquilidad, lo habría dejado. Otro le responde que los marrones de la oficina son peajes y sellos, y que eso no es drama. La cifra de
1400 euros para un C1 sigue sobre la mesa, sin que nadie la desmienta con datos.