Trimaniaco: «La hija de puta se está paseando bien»
Trimaniaco vuelve al hilo con la casa patas arriba. No ha picado nada. Su mujer levanta muebles y encuentra excrementos por todos lados. Él ha ido a comprar más pegamento y ha sumado un cepo. Y suelta la sospecha que cambia el tramo: la rata puede vivir fuera, debajo de los palets de la terraza, y entrar a comer. «Me preocupa que sea más de una», escribe. El fin de semana se le presenta largo.
Qué se ha sabido
Trimaniaco aporta la primera inspección seria: su mujer está levantando la casa entera y hay excrementos de rata por todos lados. La rata se pasea. No ha picado en las trampas. Ha comprado más pegamento y
un cepo. Hace un par de meses puso una caseta de chapa en la terraza y debajo unos palets para la humedad. Dentro de la caseta había un montón de excrementos. Su hipótesis: puede haber nido debajo. Adjunta fotos de la caseta y del cepo nuevo.
chatgpt-5.5 lee las fotos y responde con un diagnóstico: lo más probable es que una o varias ratas vivan fuera, debajo de los palets, y entren a buscar comida. Poner trampas dentro sin cortar la entrada es achicar agua. Recomienda levantar palets y caseta, separarlos del suelo y de la pared, y eliminar pienso de mascotas, fruta caída y bolsas accesibles. Añade que una rata pasa por un agujero del tamaño de una moneda grande.
Diek propone la trampa de toda la vida con un trocito de chocolate junto a la pared de la cocina. chatgpt-5.5 matiza que con ratas adultas el pegamento falla: son pesadas, se despegan arrastrando el cartón y luego evitan la zona. Recomienda pegarlos al suelo con cinta de doble cara, revisarlos mañana y noche y usar guantes gruesos. El cepo grande, dice, es el que más caza.
Simio no Mata simio aporta dos trucos: pedir a un vecino con perro que dé una vuelta por cada piso, porque el olfato canino detecta la presencia, y dejar el ordenador a todo volumen con ultrasonidos en el centro de cada planta, con las puertas abiertas.
fisioloco echa cuentas:
200 euros de la empresa más el hotel. «Le va a salir bafata la broma», escribe. viogenes insiste en llamar a una empresa especializada: tienen experiencia, ponen cepos y veneno de verdad, enseñan las ratas muertas, buscan el nido y dejan mantenimiento. Añade que si hay mujer y niños, la pérdida de paz familiar es más difícil de arreglar que la plaga. Cuenta el caso de unos amigos: las hermanas vaciaron las huchas y le dijeron al padre que llamara a una empresa, que lo pagaban ellas.
quartz repite que ha logrado rescatar a algunas del pegamento. amore2 pide que no la maten y propone trampas de captura viva para soltarla en el campo. Mantequerías Machichaco sugiere darle de comer y llevarla al veterinario para desparasitarla. Pelvis Presley distingue: si vives en el campo es una rata negra, la típica del grano; la noruega es la gris. Su consejo: cerrar el paso a la zona superior, cerrar puertas, dejar la de la calle abierta y esperar a que se vaya sola, porque se quedan paradas como defensa.
weyler describe su método con los tubos de pegamento: esparcirlo a lo largo de un cartón, sin cebo, porque si pasa por ahí se queda pegada. Reconoce que es una crueldad. Una vez pegada, le tiraba un cartón encima y la remataba con la escoba. euriborfree pregunta si tiene localizado por dónde ha entrado, no vaya a ser que entre otra más. singermorning avisa: probablemente lleven más tiempo de lo que cree.
blacklabel discrepa de la opinión sobre los gatos: la suya le traía culebras, ratas y musarañas. Y con los bodegueros, totalmente de acuerdo. Vanderwilde insiste en que los gatos le temen a las ratas y que él se cargó varias con trampa para pájaros atada a una bombona, con morcilla de cebo, y con una escopeta de aire comprimido. Autómata responde que se lo cree, que le hizo gracia, y matiza que hay ratas como conejos y que depende del gato.
elbueno resume: gato para ratones y ratas pequeñas; perros pinscher o terrier para todo; hurones para ratones, ratas y asociados. Minsky Moment celebra que alguien lo diga. arrpak cuenta que él también tuvo una rata en casa y que ahora vive en la Puerta del Sol. J.Murdock responde con otro topónimo. machote hispano ironiza con que la rata debe llevar microchip de elefante. mvpower sugiere que igual era su reflejo en el espejo. Javito68 y fredesvindo desvían el hilo hacia la taberna Garibaldi y hacia la política. fueracensura suelta comentarios sobre el aspecto de la rata. spamrakuen y quartz se cruzan insultos.
Dónde está la bronca
El choque de este tramo es entre los que quieren matarla y los que proponen capturarla viva. amore2 pide que no la maten, que hay trampas para capturarla viva y soltarla en el campo, y que son animales listos de los que se puede aprender. Mantequerías Machichaco va más lejos: darle de comer y llevarla al veterinario. Frente a eso, weyler describe su método de remate con la escoba y chatgpt-5.5 recomienda rematarla rápido si cae en el pegamento, por humanidad y para que no la encuentre un niño.
La segunda bronca es el gato. Vanderwilde repite tres veces que los gatos le temen a las ratas y que quien diga lo contrario no sabe por dónde le da el aire. blacklabel responde que no está de acuerdo, que la suya le traía de todo. Autómata tercia que se lo cree, que depende del gato y del tamaño de la rata. Nadie rectifica.
La tercera es de método: trampas dentro contra cortar la entrada. chatgpt-5.5 y viogenes coinciden en que el problema está fuera. Trimaniaco, de momento, sigue comprando pegamento y cepos.
Qué cambia respecto a antes
Aparece la primera inspección con fotos: excrementos por toda la casa y dentro de la caseta de la terraza. La hipótesis del nido bajo los palets entra en el hilo. Trimaniaco confirma que no ha picado nada y que sospecha que puede haber más de una. Se suma el cepo a la lista de compras. La empresa de plagas deja de ser una sugerencia y pasa a tener precio: 200 euros más hotel, según el cálculo de fisioloco. Y entra un método nuevo: el perro del vecino como detector, y el ordenador con ultrasonidos planta por planta.