El hilo se enciende con el patrimonio y la vivienda habitual
La conversación pega un giro. Ya no se trata solo de si 50.000 euros son un
sueldo de pijo. Ahora el foco está en el
patrimonio, en si la
vivienda habitual debe contar, y en lo que consideran una amenaza velada de Colau. Los mensajes se cruzan entre el 8 de noviembre y la cosa deriva hacia la fuga de ricos, las exenciones fiscales y el Ritz.
Qué se ha sabido
Ciclón Socialista aporta el dato del impuesto de patrimonio:
el 3% para quienes tengan más de 50 millones. Y añade que
el domicilio queda exento hasta 500.000 euros. jeiper detalla que la Comunidad de Madrid bonificó el impuesto hasta dejarlo en nada, y que como respuesta el Estado impuso el Impuesto de Solidaridad de las Grandes Fortunas para patrimonios superiores a
3 millones, con un tipo que empieza en el
1,7% y llega al
3,5% a partir de 10 millones. virolai22 recuerda que en España ya existe un impuesto sobre el patrimonio. Tagghino sostiene que los políticos solo tributan un tercio de lo que ganan y que tienen dietas y extras libres de impuestos. vinavil insiste en que Colau no ha dicho nada de 50.000 euros y que el término «freír» solo aparece en la versión en castellano. Ciclón Socialista enlaza un hilo de Forocoches para respaldar sus afirmaciones sobre las exenciones de los políticos. También aparece un vídeo de YouTube que se comenta sin que quede claro su contenido exacto.
Dónde está la bronca
El choque está entre quienes creen que subir impuestos al patrimonio es confiscatorio y quienes defienden que los ricos paguen más. Gonzalor lo lleva al extremo: si se quita la exención del domicilio,
«casi todos los madrileños, barceloneses y habitantes de zonas razonablemente decentes de grandes ciudades» pasarían a ser ricos y tendrían que pagar
20.000 o 30.000 euros al año solo por su vivienda habitual. Lo llama robo. Ciclón Socialista responde que el impuesto solo afecta a patrimonios altos y que los ricos no pueden llevarse sus tiendas a otro país. El Buho matiza que los grandes millonarios pueden cambiar de residencia fiscal, pero que quienes de verdad se irían son las pequeñas fortunas de varios millones. Gonzalor insiste en que los ricos tienen mil maneras de evitar impuestos y que las víctimas son siempre la clase media. Xder va más allá y acusa a Colau y a los suyos de no saber el valor del dinero y de llamar rico a quien gana 3.000 euros. Vinavil rebaja el tono y aclara que Colau hablaba de «Cayetana y sus amigos pijos», no de los asalariados de 50.000 euros. La discusión sobre el Ritz y el desayuno de Colau vuelve a aparecer, con El Buho y Jona Takalua recordando el episodio.
Qué cambia respecto a antes
El debate sobre si 50.000 euros son un sueldo de rico queda aparcado. Ahora la discusión es sobre el patrimonio y la vivienda habitual. La predicción de que el hilo se llenaría de cálculos se queda corta: los foreros empiezan a hablar de tipos impositivos concretos, de exenciones y de fugas de capital. Entra un asunto nuevo: la comparación con Suecia y Dinamarca. virolai22 recuerda que Suecia eliminó los impuestos sobre patrimonio y sucesiones hace 20 años y que los socialdemócratas se oponen a recuperarlos, y que Dinamarca ha anunciado una bajada del impuesto de sociedades del 22% al 19%. Gonzalor y Ciclón Socialista se enganchan a un intercambio sobre si los ricos pueden o no evitar el impuesto. La ironía de Ciclón Socialista sobre acoger migrantes para pagar menos impuestos provoca la respuesta furiosa de Gonzalor, que dice que antes le pega fuego a la casa que meter a un migrante dentro. El tono se calienta. Matahari sentencia que Colau dará momentos de gloria en el congreso. La conversación sigue sin resolverse.
El cálculo que nadie rebate
Tagghino insiste en que los políticos solo tributan un tercio de lo que ganan y que tienen dietas y extras libres de impuestos. Nadie le discute la cifra, pero tampoco se aportan datos nuevos. La comparación con lo que pagan los diputados vuelve a estar sobre la mesa, aunque sin cifras concretas en este tramo. Gonzalor y Ciclón Socialista siguen discutiendo sobre si el impuesto al patrimonio es una amenaza real o una medida simbólica. La sensación es que el hilo se ha convertido en un debate sobre política fiscal en general, no sobre las palabras de Colau.