El hilo se bifurca: del vicio por la ropa al debate de la talla
El hilo arranca con un saludo y en dos mensajes ya hay quien esperaba lencería. El debate se enciende rápido: unos cuentan que compran ropa de mujer sin problema, otros que no les vale por talla y otros que directamente no lo harían por prejuicio. La conversación salta de las zapatillas a los vaqueros, de los bolsillos a las botas de cowboy, y de ahí a un vídeo de YouTube que nadie se molesta en contextualizar.
Qué se ha sabido
Un forero cuenta que mide
1,90 y calza un
45, y que no puede comprar ropa de mujer porque no le vale. Otro responde que no cree que haya zapatos de mujer del
46. Una mujer de
1,82 y un
42 de pie dice que ella hace lo contrario: compra en la sección de hombre porque la calidad es mejor, aunque los colores sean sosos. Varios participantes coinciden en que las zapatillas deportivas de mujer pueden ser unisex: ponen como ejemplo las Fila Disruptor, que según un forero se venden como mujer, hombre o unisex según la tienda. Se menciona que algunas marcas como Miu Miu no hacen colección masculina pero invitan a los hombres a comprar la suya, y que en sus desfiles salen hombres con tallas grandes. También se habla de que la ropa de mujer tiene bolsillos más pequeños por abaratar costes, y que en la de hombre a veces llegan casi a la rodilla. Un participante enlaza un vídeo de YouTube sin más comentario:
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Dónde está la bronca
La discusión se parte en dos frentes. Por un lado, los que defienden que la ropa no tiene género y que cada uno compre donde le quepa: un forero sostiene que él mira ambas secciones y se lleva lo que más le gusta, sobre todo en vaqueros. Por otro, los que mantienen que la ropa de mujer no está hecha para cuerpos masculinos grandes y que las tallas no llegan. Ahí salta la ironía: uno dice que no es para panzudos y que las tallas siguen siendo las de siempre, y otro le responde que ahora hacen hasta el
42, cuando antes acababan en el
40 o el
39. El tono sube cuando se mezcla con orientación sexual: hay quien suelta que no compra ropa de mujer porque no es homosexual, y otro le contesta que las mujeres llevan décadas vistiendo ropa de hombre sin que nadie cuestione nada. La cosa se calienta con descalificaciones y algún participante acusa a los demás de limitarse por prejuicio. También aparece un mensaje que responsabiliza a las mujeres de vestir de forma poco atractiva para evitar miradas masculinas, y otro que responde con una lista de estereotipos sobre hombres. El debate se encona y se pierde el foco inicial.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora se hablaba de la oferta y de la calidad; ahora entra con fuerza el tema de la talla como barrera real. También se cuela el vídeo de YouTube, que nadie analiza, y las salidas de tono sobre orientación sexual y estereotipos. La predicción de que el hilo se centraría en el estigma se cumple, pero por la vía del insulto. El asunto de los bolsillos y las botas de cowboy sigue ahí, pero queda tapado por la bronca.
La experiencia personal que ilustra el lío
Un forero cuenta que tiene un amigo al que le gustaban las chaquetas entalladas y que al final resultó ser homosexual, como si eso demostrara algo. Otro responde con el caso de un famoso director de cine que vestía ropa de mujer y no por eso era homosexual. La anécdota sirve para mostrar cómo se mezcla el gusto por la ropa con la orientación sexual, y cómo algunos participantes usan esos ejemplos para reforzar el prejuicio en lugar de desmontarlo.