Idealista pierde miles de anuncios de alquiler en Madrid en apenas unos días
¿Cuántos pisos en
alquiler quedan realmente en España? La cifra que publica Idealista se mueve tan rápido que cualquier recuento nace caducado. El punto de partida, tomado antes de los dos decretos, era de
11.772 anuncios en Madrid, 10.050 en Málaga, 5.450 en Valencia, 3.792 en Barcelona, 2.441 en Sevilla, 630 en Vizcaya y 603 en Zaragoza. Días después, el mismo portal mostraba 8.800 en Madrid y poco más de 2.400 en Barcelona. El desplome no es un ajuste de precios: es oferta que desaparece del escaparate.
Cuántos pisos en alquiler quedan en Madrid y Barcelona
El seguimiento se convirtió en un ejercicio de cronometraje. Un recuento fechado el 8 de octubre dejaba Madrid en
8.800 anuncios y Barcelona en poco más de 2.400. Al día siguiente, otra medición elevaba Madrid a 10.549 en la comunidad y 8.704 en el municipio, con Málaga en 9.622, Valencia en 4.912, Barcelona en 3.481, Sevilla en 2.120, Vizcaya en 550 y Zaragoza en 539. La foto cambiaba entre la mañana y la tarde.
La discrepancia entre comunidad y municipio explica parte del ruido: Madrid capital y la región no miden lo mismo, y quien compara cifras sin fijar el ámbito se lleva un susto innecesario. Aun así, la tendencia es inequívoca. En cuestión de días, el stock madrileño perdió miles de referencias y el barcelonés se dejó más de un millar.
Bajando por horas, resumía uno de los seguimientos.
Qué hay detrás de la caída de anuncios en Idealista
La explicación dominante en el seguimiento no apunta al mercado, sino a la norma. Con dos decretos recién aprobados —prórrogas de alquiler y límites a los desahucios—, una parte del análisis sostiene que el propietario retira el piso del circuito regulado y lo desvía a otros usos o lo deja vacío. El resultado sería el mismo: menos oferta visible y, por tanto, menos competencia entre arrendadores.
Hay quien va más allá y sostiene que el objetivo real de la norma no es abaratar la vivienda, sino
consolidar a la población ya instalada y evitar salidas masivas que tensionarían otras variables. Es una tesis incómoda y sin verificación posible con los datos del portal, pero circula con fuerza. En contra pesa un argumento simple: si el stock cae, el inquilino que busca piso tiene menos donde elegir, no más.
El desglose provincial que nadie mira
El recuento por provincias deja un mapa muy desigual. Andalucía reparte su oferta entre Málaga (10.012), Sevilla (2.428), Cádiz (3.318), Granada (2.668), Almería (1.693), Huelva (982), Córdoba (775) y Jaén (543). Cataluña concentra casi todo en Barcelona (3.811), con Girona en 757, Tarragona en 606 y Lleida en 186. Aragón suma 609 en Zaragoza, 228 en Huesca y 129 en Teruel.
Castilla y León ofrece el retrato más extremo: Salamanca con 1.012 anuncios frente a Zamora con 73, Soria con 83 o Palencia con 104. Castilla-La Mancha se mueve entre los 475 de Toledo y los 120 de Guadalajara. La conclusión es que el problema no es homogéneo: hay provincias donde el mercado ya era residual antes de cualquier decreto.
Qué puede pasar con el alquiler tras los decretos
La pregunta que sobrevuela todo el seguimiento es si esta caída es un artefacto estadístico —anuncios que se renuevan, duplicados que se limpian— o una retirada real de oferta. La respuesta honesta es que nadie lo sabe todavía. Lo que sí se puede afirmar es que la foto de hoy no se parece a la de hace una semana.
Con estos mimbres, lo lógico sería esperar una subida de precios por escasez. Y sin embargo, el seguimiento no registra ese movimiento con claridad.
Pues pensé que bajarían más, admitía alguien. El mercado hace lo que le da la gana, no lo que dicta el decreto.