Vaquero pide donaciones y el foro le responde con la cuestión de su sueldo
La petición de dinero de Roberto Vaquero para la campaña de Frente Obrero ha abierto dos frentes en el hilo. Uno, el de siempre: si el crowdfunding es una puerta para financiación opaca. Otro, más incisivo: de qué vive la cúpula de un partido que se llama obrero. Entre el 21 y el 25 de octubre, los mensajes van y vienen entre la ironía sobre la colecta y la lista de trayectorias laborales de la dirección.
Qué se ha sabido
El hilo arranca con un tuit de Vaquero que se comenta y con otro de Frente Obrero que un participante enlaza. No hay cifras de recaudación ni objetivos. Lo que sí aparece es un cálculo que un forero desarrolla: presentarse exige una cuadrilla en
52 circunscripciones que ponga mesas, reparta folletos y consiga las firmas necesarias en cada provincia. «No vale ponerse en la Castellana a pedir firmas», escribe. Ese coste previo, dice, es el que explica la colecta.
Otro mensaje aporta la lista de la cúpula: Roberto Vaquero, con trayectoria en escritura y creación de contenido; Pau Botella López, secretario de la Junta Nacional, ligado a la militancia a tiempo completo y que encabezó candidatura al Congreso por Valencia. El mismo forero compara con Abascal y sostiene que en Frente Obrero «prácticamente nadie» de la dirección ha trabajado fuera de la política.
También se enlaza un tuit de Vaquero sobre las manifestaciones y la financiación de grupos, en el que habla de dinero negro a través de asociaciones, transferencias y fiestas. Un participante lo trae para aplicar la vara del propio Vaquero a su colecta.
Dónde está la bronca
El choque principal es entre quienes ven el crowdfunding como un coladero y quienes responden que ese agujero existe en cualquier transferencia. Un forero afirma que «el crowdfunding es una forma de lavar dinero y de recibir fondos de terceros países sin que se note». La réplica llega rápida: «Es posible, pero hay otros métodos para hacer eso mismo». Y otro añade: «Si no se investigó los crowdfunding de colectas, menos a este».
La segunda bronca es sobre el nivel de vida de la dirección. Frente a la pulla de que Vaquero vive de YouTube y de escribir, un participante responde: «Vive de sus éxitos editoriales». Otro ironiza con que en el foro todos tienen «pelazo, polla de 30 cm y 10 millones en el banco», y defiende que la gente normal pide un crédito hasta para montar una frutería.
Hay un tercer roce, más de forma que de fondo: un forero pide prohibir los anglicismos y reivindica la palabra «cuestación» frente a «crowdfunding». «Directamente paso a otra cosa cuando aparecen», escribe.
Qué cambia respecto a antes
La novedad es que el foco se desplaza de la colecta a la trayectoria de la cúpula. La pregunta ya no es solo si se puede donar, sino de qué vive quien pide. También entra con fuerza el debate sobre si el micromecenazgo es o no una vía de blanqueo, con posturas enfrentadas y sin que nadie aporte una resolución o una investigación concreta. La predicción de que la colecta recaudaría menos de lo que cuesta la aventura completa no se confirma ni se desmiente: no hay cifras.
La lista de la cúpula
Un mensaje desglosa las trayectorias de la dirección y otro responde con la comparación con Abascal. El hilo se parte entre quienes ven en esa lista una prueba de que el partido no es tan obrero y quienes recuerdan que también los diputados profesionales viven de la política. La discusión sigue sin cerrarse cuando termina el tramo.