El hilo ve en Democracia21 una marca blanca del PSOE
El tramo arranca con un tuit de RTVE en el que Miriam González habla de pensiones y termina con tres páginas de foreros convencidos de que Democracia21 es un artefacto del PSOE. La conversación salta de la comunicación no verbal al Sáhara, de Soros a Nick Clegg, y de ahí a la sospecha de que todo es una operación para restar votos al PP.
Qué se ha sabido
El detonante es un tuit de
@RTVE Noticias del 15 de octubre: Miriam González, presidenta de Democracia21, dice que «a nadie se le escapa que el Pacto de Toledo fue hace muchos años» y pide abrir un proceso de discusión sobre las próximas reformas. El mensaje se comenta en el hilo como prueba de que el partido tiene línea propia en pensiones.
Un forero enlaza una publicación de Facebook del grupo
Amigos de Ceuta que acusa a González de haber trabajado para intereses marroquíes en el Sáhara Occidental. El enlace no aporta documentación y el hilo lo trata como sospecha, no como hecho.
Otro participante recuerda que González fue vicepresidenta de UBS para Europa y que su marido, Nick Clegg, fue bisagra del gobierno de Cameron en 2010 y luego directivo de Meta. Varios señalan su paso por Acciona y por el bufete Cohen Gresser. Un forero menciona su pertenencia al European Council on Foreign Relations y al Real Instituto Elcano.
Se cita también un vídeo de la presentación del partido, con González visiblemente emocionada, y se comenta que los auditorios están vacíos. No hay cifras de afiliados ni de intención de voto en este tramo.
Dónde está la bronca
La discusión se parte en dos. Un bloque sostiene que Democracia21 es una marca blanca del PSOE para pescar votos por la derecha y restar escaños al PP. Un forero que dice estar metido en campañas municipales y autonómicas afirma que ve «mutaciones de esta estrategia» a nivel local. Otro añade que el partido es «un submarino de Moncloa por cojones» y que no se presenta ni por Madrid ni por Barcelona.
La otra mitad del hilo no defiende a González, sino que discute el diagnóstico. Un participante responde que el PSOE no está acabado y que el deseo de cambio de gobierno es fuerte, por eso Iker Jiménez tiene éxito. Otro apunta que el partido puede ser un bisagra controlado para un futuro gobierno PP-VOX. Y un tercero calcula que si PP y VOX se quedan a un par de escaños de la mayoría absoluta, aceptar los de Democracia21 sería un caballo de Troya.
Hay quien rectifica sobre la marcha: un forero que primero dice que el partido es «descarado» luego matiza que robar votos para otro partido no es tan visible. Otro cambia el foco del PSOE a una operación internacional y cita la encerrona al marqués de la Ensenada en el siglo XVIII como precedente de injerencia británica.
Las acusaciones más duras se quedan en el terreno de la sospecha. Nadie aporta pruebas de financiación, de pagos o de instrucciones. El hilo lo sabe y lo repite: «esto es una opinión y no tengo pruebas».
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el debate era si Democracia21 era un partido real o un artefacto. En este tramo la pregunta cambia: ya no es si existe, sino
para quién trabaja. La hipótesis del submarino del PSOE gana peso y desplaza a la del partido bisagra de derechas. También entra un asunto nuevo: las pensiones. El tuit de RTVE abre la puerta a discutir si el partido tiene programa o solo marca.
Otra novedad es la comparación con Iustitia. Un forero dice que le genera más dudas Iustitia para sacar escaño por Madrid porque «se lo ha currado el Pardo en la Audiencia Nacional», pero que tampoco tiene estructura clara. La comparación con Alvise aparece una vez: «Alvise y este partido es para que no se vote a vox».
El currículum que nadie deja de mirar
El hilo vuelve una y otra vez a la biografía de González. Un forero recita su paso por UBS, Acciona, Cohen Gresser, el European Council on Foreign Relations y el Real Instituto Elcano. Otro añade que su marido viene de bisabuelos burgueses rusos y holandeses. Un tercero lo resume: «es la mujer de Nick Clegg». La conclusión que sacan no es unánime, pero la desconfianza sí: «¿Alguno piensa que esta gente va solucionar algo?».
La presentación del partido, con González dando las gracias entre aspasmos, se describe como «tan improvisada que abruma». Un forero dice que un partido sin cuadros ni estructuras normalmente llevaría año y pico montado. Otro responde que salen «de la nada tras un anuncio de elecciones anticipadas» y que no van a rascar nada.
El tono se calienta cuando se habla de los medios. Un participante pregunta si alguna vez han invitado a Abascal, líder de la tercera fuerza política, en estos ocho años. La respuesta que recibe es que los medios le hacen el vacío a VOX. Ahí el hilo se divide entre los que ven una conspiración mediática y los que pasan del tema.
Al final del tramo no hay conclusión. Nadie ha aportado un documento, una cifra o una fuente primaria. El hilo sigue dando vueltas a la misma sospecha: que Democracia21 no viene a ganar, sino a restar. Y que la pregunta no es si es un partido real, sino a quién beneficia que lo parezca.