Un portal de esquelas para Cantabria: ¿quién paga la factura?
Digitalizar la muerte es un negocio incómodo. Un proyecto recién presentado, Esquelas Cantabria, propone centralizar los avisos funerarios y esquelas de la región en una web. La idea suena a servicio útil, pero su presentación pública ha destapado una pregunta incómoda: ¿de dónde salen los ingresos?
El primer escollo: la funeraria ya regala la esquela
En varias comunidades autónomas, las esquelas las publican las propias funerarias como parte del pack del entierro. Eso convierte al portal en un intermediario con poco poder de negociación. Las vías que se barajan son publicidad, cobro a tanatorios por clic o suscripciones, pero ninguna está validada.
Dos ideas con valor: filtros y alertas
Entre las sugerencias más útiles están el filtro por municipio y la posibilidad de recibir alertas cuando fallece alguien de un pueblo concreto. Son funcionalidades sencillas que acercan el servicio al ciudadano y que podrían marcar la diferencia frente a un simple buscador de esquelas.
La tentación de escalar
Otro frente abierto es el alcance. Limitarse a Cantabria puede ser prudente al principio, pero si el producto funciona, el salto a otras comunidades parece inevitable. Cada territorio tiene sus propias reglas y competencia, y lo que vale en una no vale en la siguiente.
De momento, el proyecto tiene una primera lección: la muerte es un buen gancho, pero un mal cliente. Queda por ver si alguien está dispuesto a pagar por ella.