La PAC retira aceite y el hilo se parte en dos
El hilo pega un volantazo. De la comparación de cifras se pasa a dos enlaces sobre la retirada de aceite de oliva y a una pelea abierta entre quienes defienden el campo como sector estratégico y quienes piden expropiar las tierras de los grandes propietarios.
Qué se ha sabido
El 3 de noviembre, un participante enlaza dos piezas: una de El Blog Salmón sobre
productores que piden al Gobierno retirar aceite de oliva del mercado para evitar que los precios sigan cayendo y otra de Agronews Castilla y León sobre la
norma de retirada de producción de aceite de oliva para la campaña 2026-2027. Con esos dos enlaces sobre la mesa, el hilo deja de discutir cifras y se lía a discutir quién cobra y por qué.
Las cifras que se repiten en este tramo son las mismas que ya estaban:
5.000 millones de la PAC en España y
5.000 millones del IMV, según los mensajes que las cruzan. Un participante añade que
no hay partido que defienda eliminar ambas.
Dónde está la bronca
La bronca se parte en dos frentes. El primero es el de siempre: unos sostienen que la PAC va a parar a
latifundios de familias que llevan siglos acumulando tierra, y otros responden que llamar latifundista a todo perceptor es falso porque hay pequeños agricultores que dependen de la ayuda. Un participante lo resume:
hay muchos pequeños agricultores.
El segundo frente es nuevo y viene de los enlaces. Un participante carga contra los productores que amenazan con no dar de comer si no reciben lo suyo y pide que se modernicen o cierren como en cualquier otro sector. La respuesta no se hace esperar:
al menos los señoritos producen aceite, y otro añade que el sector primario es
área estratégica para cualquier país.
Ahí chocan dos ideas. Una: producir algo que solo es rentable con subvención y destrucción controlada de excedente no es eficiencia. Otra: sin campo no hay comida y competir con países de costes bajos sale caro. Un participante recuerda que los economistas de tradición austriaca se oponen a las dos partidas por igual, y otro responde que él está en contra de
cualquier tipo de subvención.
La cosa se calienta cuando alguien propone
expropiar las tierras a los grandes propietarios y que las explote un ministerio público. Y cuando otro pregunta cuántos trabajadores viven de esas tierras y cuánto retorno hay en impuestos. La respuesta de quien abrió el fuego es que se ha recorrido el campo andando y ha visto aldeas con mansiones entre los olivos, aunque sin aportar más prueba que su propio relato.
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el hilo discutía el doble rasero con cifras. Ahora entra un caso concreto: la retirada de aceite de oliva. Eso desplaza la discusión de
cuánto se gasta a
cómo se gasta, y da munición a quienes sostienen que la PAC no solo subvenciona, sino que organiza la escasez. También aparece por primera vez la propuesta de expropiación, que nadie había puesto sobre la mesa.
Lo que no cambia: nadie defiende eliminar las dos partidas a la vez. Un participante lo dice sin rodeos:
no hay partido que defienda eliminar ambos. Y otro zanja que está en contra de cualquier subvención, sin excepción.
El cálculo que nadie hace
En medio del ruido, un participante intenta ordenar el debate con una pregunta que queda sin respuesta clara: cuántos trabajadores viven de esas tierras y cuánto retorno hay en impuestos. Es el único intento del tramo de medir el retorno de la PAC más allá del perceptor directo. El resto del hilo sigue a lo suyo: unos hablan de marqueses, otros de vagos, y los enlaces del aceite se quedan ahí, sin que nadie discuta la letra pequeña de la norma.