Feijóo abre la campaña con pensiones bajo el IPC y pacto con Vox
Diez titulares. Diez. Ese es el material que deja la entrevista de Alberto Núñez Feijóo en la Cadena SER del 23 de octubre de 2026, a poco más de un mes de las elecciones del 29-N. Y en ese ramillete hay una promesa que rompe el consenso político de las últimas décadas: actualizar anualmente las pensiones
por debajo del IPC. No por encima, no al nivel de la inflación. Por debajo. La misma entrevista sirve para confirmar que, si necesita los votos,
pactará el Gobierno con Vox.
Qué dijo Feijóo sobre las pensiones
La formulación exacta es «actualizar anualmente las pensiones por debajo del IPC» y «garantizar que peten». La segunda parte del enunciado no ayuda a aclarar la primera. En la misma cita, el candidato del PP no detalla qué índice sustituiría al IPC ni con qué margen por debajo, ni si esa pérdida de poder adquisitivo sería transitoria o estructural. El PP ha sostenido en otros foros que revalorizará las pensiones conforme al IPC, de modo que la contradicción entre ambas formulaciones queda sin resolver en el propio material.
El contexto importa: la portavoz popular en el Congreso, Ester Muñoz, había advertido de que el sistema público, tal como está diseñado, corre el riesgo de colapsar. Vox, por su parte, reclama una reforma profunda que abra más espacio a la capitalización, incluida la gestión privada del ahorro. Con ese telón de fondo, la promesa de revalorizar por debajo del IPC deja de ser un desliz y pasa a ser una posición:
contención del gasto como seña de identidad.
El aborto y la autorización de las menores
Sobre la autorización para que las menores aborten, Feijóo afirma que «ese debate procede y volveré a darlo» y añade que hay que impedir que los jóvenes mantengan relaciones sexuales hasta la mayoría de edad. Es la propuesta más llamativa del paquete social: recuperar el requisito de autorización parental que se eliminó en su día y acompañarlo de una declaración sobre la vida sexual de los adolescentes que difícilmente encaja en un programa de gobierno moderno.
En igualdad, el candidato promete
eliminar el ministerio y justifica la medida con un argumento teológico: si la igualdad fuera buena, Dios nos habría hecho iguales. En eutanasia, sostiene que «la vida está por encima de todo» y que quien se enfrente a una muerte complicada «rece y que sea lo que Dios quiera». Son titulares que sitúan al PP en un terreno cultural muy definido y que explican, en parte, por qué necesita a Vox.
Vivienda, salario mínimo y cultura: el programa económico
La promesa de construir
diez millones de viviendas no viene acompañada de suelo, financiación ni calendario. Para calibrar la cifra: diez millones de viviendas superan ampliamente el parque de vivienda nueva construido en España en cualquier década reciente. Es un número de titular, no de plan.
Más significativo aún es el objetivo declarado sobre el salario mínimo: «mi objetivo es que no suba el salario medio ni el mínimo». No se trata de moderar la subida, sino de congelar ambos. Es una ruptura explícita con la política de los últimos años y una señal para el electorado que prioriza la contención de costes laborales sobre la mejora de rentas.
En cultura, Feijóo apuesta por financiar con fondos públicos solo «cuando esa cultura sea como Dios manda». La fórmula, de nuevo, deja la puerta abierta a interpretaciones sobre quién decide qué es cultura aceptable.
Los pactos con Vox y la visita de Milei
La confirmación de que pactará con Vox si lo necesita convive con otra simpatía declarada: «comparto el lenguaje que utiliza» el presidente argentino Javier Milei. Sobre los vídeos de campaña hechos con inteligencia artificial, Feijóo bromea: «me gustan, a mí por desgracia no me los hacen porque ya soy ridículo al natural».
El problema de fondo no es la anécdota, sino la aritmética. Si las encuestas dejan al PP cerca de la mayoría absoluta, el candidato trabaja con la hipótesis de una abstención del PSOE que le permita investirse sin depender de Vox, o de pactar con Vox y presentarlo como la única alternativa. Las dos vías están sobre la mesa y ninguna se descarta.
La contradicción que nadie cierra
Hay una tensión que recorre toda la entrevista: un candidato que promete bajar las pensiones por debajo del IPC, congelar el salario mínimo y eliminar el ministerio de Igualdad se presenta a la vez como el gestor sereno que evitará los extremos. Los números no cuadran con el tono. Y la pregunta que queda en el aire es la misma que se hacía el entrevistador: si el programa es este, ¿por qué ocultar el resto?