Urda: 68 muertos y el hilo se rompe en dos
El hilo arranca en mayo de 2026 con el ministro de Transportes recolectando columnas críticas y termina en octubre con un tren de Renfe embistiendo a un Iryo parado en Urda (Toledo). Entre medias,
68 muertos según el recuento que más se repite en los mensajes, un sistema LZB que falló, tres ordenadores de los años 90 y una filtración de audios que cabrea incluso a los que no defienden al Gobierno.
Qué se ha sabido
La primera sacudida llega con un tuit de THE OBJECTIVE: Adif destina millones a soterramientos mientras congela el mantenimiento de vías. ciberecovero lo pega y fredesvindo lo enlaza con Adamuz. Poco después, La Gaceta publica que el nuevo vestíbulo de Chamartín registra goteras
diez días después de su estreno, con
560 millones de inversión. Y Bruselas avisa de que podría abrir un procedimiento si detecta irregularidades en la investigación de Adamuz.
El goteo de averías se vuelve rutina: alta velocidad interrumpida en Sevilla por una avería eléctrica, tres robos en cinco días en el Corredor Sur, la línea Madrid-Barcelona cortada un domingo,
tres horas de retraso en Barcelona, una avería en Antequera-Santa Ana que corta Málaga-Madrid. La Gaceta titula que Adif no baja de las
1.000 averías diarias siete meses después de Adamuz. Y Puente vende como «nuevos» en Valencia trenes de Cercanías de hasta 20 años que ya circulaban por Madrid.
El 28 de octubre, un tren de mercancías descarrila a la altura de la estación de Padre Pío, en Sevilla. Ese mismo día, el hilo se llena de tuits sobre Urda: primero diez muertos, luego
39 según Emergencias de Castilla-La Mancha, más tarde
68. Un tren llevaba más de 300 pasajeros; el otro, 170. Un viajero describe que uno de los vagones «saltó por los aires». Se publica que el Gobierno comunicó en mayo a Bruselas que había sustituido el sistema LZB que falló; que el sistema de seguridad debía estar listo desde enero; que
tres ordenadores de los años 90 seguían en el fallo que prendió el «error humano». La ex presidenta de Adif sostiene que no se puede hablar de error humano después de lo hecho con el mantenimiento. Y se apunta a un déficit inversor de
3.600 millones en la red en el ciclo de mayores ingresos de la historia.
El comité de expertos de accidentes ferroviarios se suprimió mes y medio después de Adamuz. Estaba formado por técnicos sin alineación política considerados molestos. La otra herida son los audios: se difundieron cortes del operario y del maquinista fallecido antes de que la familia pudiera despedirse y con el secreto de actuaciones decretado. Incluso voces críticas con el Gobierno señalan ahí un límite humano.
España es el país del mundo con más muertos en trenes de alta velocidad:
46 en Adamuz y al menos 68 en Urda. La indignación se mueve a la calle: concentración en Cibeles, querella de VOX contra responsables de Adif por homicidio y lesiones imprudentes, y una huelga de maquinistas convocada para el
29 de octubre para exigir garantías de seguridad.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos. Por un lado, los que llevan meses señalando la gestión: frangelico sostiene que el mantenimiento del material es penoso y que «de cualquier serie de trenes hay una fracción elevada en talleres o abandonada». javac apunta a Madrid: «hay 5 líneas de cercanías en la absoluta mierda desde hace meses». Esta democracia es falsa lo resume: «es intolerable el comportamiento de
Oscar Puente».
Por otro, los que piden esperar o mirar al sistema: un participante recuerda que el comité de expertos se suprimió y que eso no es casualidad. Otro sostiene que «ningún trabajador individual puede ser responsable» y que, si la seguridad de un sistema complejo cae sobre un solo operario, el responsable es quien diseñó ese sistema. La pelea sobre el «error humano» cruza el hilo entero: rejon pega que El País habló de error humano «con los muertos aún sobre la vía», y varios tuits señalan que Iryo desmiente la versión de Puente sobre la autorización al maquinista.
La ironía también tiene su hueco. frangelico calcula que los costes unitarios de mantenimiento han crecido con el IPC y que, en términos reales, el gasto apenas ha subido. Chufol aporta su propia hipótesis con números: el presupuesto de Adif pasó de
721 M€ en 2017 a unos 1.100 M€ en 2025, pero con la liberalización el tráfico se ha triplicado. «No puedo demostrar que sea la única causa», escribe, «pero los números muestran claramente que la inversión por tren/km no ha ido en consonancia».
Y está el asunto de los audios. ciberecovero pega la filtración y varios foreros la cargan contra el Gobierno: «El Gobierno acaba de filtrar a sus medios afines unos audios cortados», dice un tuit. Macarena Olona apunta que por la mañana hablaban de ayuda psicológica al operario y por la noche publicaban sus audios. El hilo no se pone de acuerdo en si eso es una filtración interesada o una filtración a secas, pero nadie lo defiende.
Qué cambia respecto a antes
Lo que antes era una discusión sobre retrasos e indemnizaciones se convierte en un recuento de cadáveres. La predicción de que el sistema LZB estaba caducado se cumple: el Gobierno había comunicado a Bruselas en mayo que lo había sustituido. La promesa de Puente de que «la probabilidad de otro accidente es bajísima» queda retratada en un tuit que se repite hasta la saciedad. Y entra un asunto nuevo: la huelga del 29 de octubre, que ya no se discute como una queja laboral sino como una exigencia de seguridad.
La cuenta de las víctimas
El hilo hace su propio recuento:
46 muertos en Adamuz, al menos
68 en Urda, y La Gaceta añade Gélida para sumar
115 muertos en tres tragedias ferroviarias en menos de 10 meses. Frente a eso, un tuit recuerda el precedente de Wenzhou (China) en 2011: 40 muertos, investigación que culpó al Ministerio de Ferrocarriles y un exministro condenado. La comparación sobrevuela sin que nadie la cierre.