Del carrito de 1.100 euros al niño que no es caro
La conversación se ha movido de los pañales a la crianza entera. En este tramo, los foreros discuten si el gasto en hijos es una elección de consumo o una consecuencia de la precariedad. Unos ponen ejemplos de carritos de bebé de
800, 900 y 1.100 euros en tiendas especializadas; otros responden que el mínimo imprescindible es bajo y que el problema está en la vivienda, el trabajo y las expectativas sociales.
Qué se ha sabido
La caja lista cuenta una experiencia concreta: en una tienda de bebés de un barrio obrero de Madrid, la dependienta les enseña carritos de
800, 900 y 1.100 euros. Pide el más barato y le dicen que
600 euros. Sale con una fotocopia del catálogo y se sienta en un banco con su mujer a hablar de los precios. Mientras están allí, llega una pareja en un coche caro y carga cajas de carrito, cuna y comunicador. Esa misma tarde, según su relato, encuentra una solución más barata. El enlace que se pega en este tramo es una
hamaca BabyBjörn en una tienda de puericultura, un ejemplo de accesorio caro que se usa poco tiempo.
fvckCatalonia responde a la idea de que los hijos son caros: los pañales se compran en lote y baratos, el cochecito de segunda mano o se revende, la ropa en Vinted o la dan los abuelos, la bañera es un trozo de plástico. Solo miraba la calidad en la leche de biberón. Black Jack añade marcas concretas: leche Nestlé del supermercado frente a Almirón, pañales de Eroski frente a Dodot, crema del Mercadona. Sostiene que un bebé no es caro si no se compran las marcas sobrepreciadas.
Mora aporta una cifra distinta: un colegio privado total (no concertado) está entre
700 y 1.700 euros al mes por niño, equiparable a la seguridad social, unos
7.000 euros al año para una familia de cuatro. Según su cálculo, en España eso es gratis, así que tener hijos le parece barato en comparación. También dice que España era buena para tener familia hasta
2011, cuando empezó la fiesta, y critica cómo se están cargando la sanidad y la educación.
KUTRONIO lanza una advertencia: si el hijo sale listo y quiere estudiar en una universidad privada de
14.000 euros el curso más el alquiler de la habitación, la factura se dispara. Rescatador pega tuits sobre ayudas en la Comunidad de Madrid: uno de @Ætheling y otro de @Spainball que cruza datos de tres ayudas (Bono Alquiler Joven de 6.000 euros, ayuda al 50% de la mensualidad del alquiler y ayuda a jóvenes desempleados) para encontrar casos de cobro simultáneo entre 2024 y 2025.
Dónde está la bronca
El hilo se parte en dos frentes. Por un lado, los que sostienen que el gasto es una elección: fvckCatalonia, Black Jack, silverwindow, delhierro y Derrochaduros. Dicen que el mínimo es bajo, que las marcas y los accesorios son un capricho y que quien se gasta 900 euros al mes es porque quiere. silverwindow lo resume con ironía: ropa de segunda mano, menos juguetes, menos accesorios, y luego el niño sale malcriado a golpe de talonario. delhierro cuenta que sus hijos no fueron a cole bilingüe ni a extraescolares y están bien. Derrochaduros dice que él no lo ha notado y que si alguien se gasta el dinero en viajes a Japón y otras cosas, el problema es suyo.
Por otro lado, los que creen que el problema es estructural. BigJoe enumera: devaluación del trabajo, mercado de la vivienda inaccesible, alargamiento artificial de la formación. Dice que la culpa no es de los hijos, sino de un sistema que exige dos sueldos para ser clase media. Chapapote1 añade la cronología: antes a los 18 años te mandaban a la guerra y luego te casabas; ahora hay selectividad, universidad, máster, FP, oposiciones y curros de mierda. Javier.Finance pregunta dónde quieren que los jóvenes tengan hijos: ¿en una habitación compartida o en casa de los padres? Típico Catalán Agarrao sostiene que es casi imposible tener cierta calidad de vida siendo de clase obrera con hijos, y menciona la legislación sobre divorcio y la Ley de Violencia de Género. SaRmY va más lejos: dice que conoce casos de hombres que se han quedado sin el usufructo de su casa por decisiones judiciales y concluye que ningún hombre con vivienda en propiedad debería casarse y tener hijos en este país. Es una opinión atribuida, no un hecho probado.
La bronca también toca la
natalidad. Intensito2 pregunta qué problema hay en tener menos hijos y que disminuya la población; critica el natalismo y dice que los hijos se tienen si se pueden criar en buenas condiciones. Mora le responde que con ese pensamiento le quedan dos telediarios y le desea que disfrute de su extinción. stiff upper lip tercia que tener menos hijos con mayor calidad de vida sería una bendición si no fuera por las pensiones y la necesidad de esclavos. RvD opina que han hecho campaña para que no se tengan hijos. germanalca dice que a los no europeos no les parece caro y que les han metido en la cabeza que no los tengan. Son opiniones sueltas, sin datos.
En el plano personal, PinkPony echa de menos la red familiar de antes: ahora te las ves y te las deseas para sacar adelante a los hijos. AzulyBlanco pone el acento en el sacrificio: las mujeres jóvenes y algunos hombres no están dispuestos a renunciar a la comodidad. Y Maedhros sentencia que antes los hijos eran una necesidad y ahora un capricho, y como todo capricho, se paga.
Qué cambia respecto a antes
La discusión sobre las subvenciones y el caso alemán queda aparcada. El foco se mueve al consumo concreto: carritos, marcas de leche, pañales, colegios privados. También entra con fuerza el argumento de la vivienda y el mercado laboral como causas de fondo. La predicción de que el hilo se centraría en el cálculo de Paco I de España se cumple a medias: las cifras siguen ahí, pero ahora se discute si son inevitables o elección. La novedad es la aparición de la Universidad privada como amenaza futura y los tuits sobre ayudas madrileñas. El tono sigue subiendo: hay quien habla de extinción y quien responsabiliza a la legislación de divorcio. El hilo no se cierra; se abre por el lado de la vivienda y la formación.