María, 30 pisos: el foro se parte entre la burla y el cálculo
El hilo sobre María, la propietaria de 30 pisos que ha anunciado que empieza a vender, se abre con una mezcla de incredulidad y cuentas. Los primeros mensajes no tardan en saltar del caso concreto a la pregunta de siempre: ¿de verdad alguien con 30 viviendas se pone a pintar y reformar con sus propias manos? La respuesta de la mayoría es no. Y a partir de ahí, el debate se divide entre los que creen que vender es una retirada estratégica y los que ven una operación para quitarse los pisos viejos de encima.
Qué se ha sabido
El primer mensaje que entra con fuerza es el de
silverdaemon, que cita las palabras de María sobre sus reformas y añade: «eso sería cuando aun tenía tres o cuatro pisos y estaba montando su imperio». La duda se extiende: ¿alguien con
siete u ocho pisos hace bricolaje en persona? ¿Y con
15? ¿Y con
30? La respuesta que da es clara: no.
pelexo aporta un dato que reaviva la polémica: según el artículo, María empezó a los
18 años.
Monarquía Bananera hace el cálculo: «¡Empezó a los 18 y ha comprado, pintado y reformado a
1.5 pisos por año!». La sospecha de que hay algo más detrás se instala en el hilo.
En medio de la discusión,
Mora introduce un cálculo que cambia el tono: «Con 30 pisos ya le digo que el
50% de le va en irpf, impuestos varios, seguro y comunidades, súmele gastos de plantilla arreglos asesoría abogados y otros gastos». No es una cifra oficial, sino una estimación de un forero, pero sirve para que algunos empiecen a mirar el negocio con otros ojos.
También aparece un enlace a una noticia sobre
Carlos Carbonell, de 31 años y dueño de 14 pisos en alquiler, que defiende que comprar viviendas no es un delito. El enlace se pega sin más comentario, pero alimenta la comparación entre perfiles de propietarios.
Dónde está la bronca
La bronca se divide en dos frentes. Por un lado, los que creen que María es una víctima del sistema y los que piensan que es una acaparadora.
Carmen Martinez garcia lo tiene claro: «Me alegro y que cunda el ejemplo. Ahora lo que hace falta es que no lo compren otros propietarios o fondos». La respuesta de
Jugon96 no se hace esperar: «claro, no lo van a comprar otros, y el piso te lo va a regalar a ti». El sarcasmo sube de tono.
Por otro lado, está el debate sobre si el negocio es rentable o no.
Risitas lanza una teoría: «La mayoría de los pisos que estaba alquilando están empezando a ser viejos con un montón de gastos de conservación y mantenimiento, me los voy a ir quitando de encima para colárselo a algún pardillo». Es decir, que la venta no es una retirada, sino una rotación de activos.
Mora añade que «si plantea vender es que tiene muchos hipotecados». Nadie aporta pruebas, pero la sospecha se extiende.
Mientras,
fisioloco recuerda lo obvio: «El alquiler de viviendas es una actividad empresarial o negocio como otro cualquiera con la peculiaridad de la inseguridad juridica». Y
yuriapc remata: «30 pisos... Mira, eso es un negocio, como todos tiene sus problemas ¿Acaso se cree que las empresas no tienen problemas de impagos? Cero pena, que se joda».
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora, el caso de María se había contado como una historia de agotamiento personal. En este tramo, el foco se desplaza a la operación económica: ¿es una salida ordenada o una forma de traspasar pisos problemáticos? La predicción de
Risitas es que María venderá los viejos y comprará nuevos, «sin problemas de mantenimiento que den cash limpio».
kikoseis apunta en otra dirección: «Esa es la idea, que la gente venda, para que vengan los fondos buitres detrás rebañando».
El hilo también deja un momento para el humor negro de
Aurkitu: «Pues si no tiene abuelos, seria del gremio de Onlyfans ... 700 x 27 = 18.900 mensuales, una tragedia». Y para la ironía de
Tobias Rieper: «Pobrecita María».
Al final, la discusión no se cierra. Unos piden que se vaya a trabajar, otros que se investigue su patrimonio. Y de fondo, la pregunta que nadie responde: ¿qué pasa con los inquilinos de esos 30 pisos?