El FNAC de Marsella saqueado y Oporto se suma a las cargas
El hilo pega otro giro. Si la entrega anterior se cerró con Le Pen y el 29N, esta arranca con el FNAC de Marsella saqueado y un vídeo de Oporto. La conversación deja la política de bloques y se engancha a lo que se ve: comercios vacíos, cargas policiales y una pregunta que sobrevuela todo el tramo, si España es la siguiente o si aquí el fuego tiene otro combustible.
Qué se ha sabido
TCol Bailongo abre el tramo con un enlace de negocios.com: el FNAC de Marsella ha sido asaltado y
se llevaron todo menos los libros. César Borgia lo remacha con un tuit que corre por el hilo: la FNAC de Marsella, inmensa, ha sido completamente saqueada y solo quedan los libros. La broma se instala:
es cómico para unos jóvenes que querían medios para estudiar, dice el tuit. Klaus María añade otro tuit con la misma idea: un McDonald's destruido y un local de pollo intacto, y sentencia
Liberté, Égalité, Pillagé.
Spock pega una crónica de una oleada de disturbios en París con
más de cien detenidos en el centro, en el marco de una manifestación convocada por sindicatos estudiantiles y chalecos amarillos por la carestía de la vida. La policía respondió con gases lacrimógenos a grupos enmascarados que prendieron fuego a barricadas alrededor de la plaza de la República. Los manifestantes corearon
¡Macron, dimisión!.
Euronews, en un enlace que trae otro participante, informa de
decenas de heridos en Oporto tras una carga policial en una manifestación por la vivienda. Es el primer dato de Portugal en el hilo.
Afraz recupera un texto profético de la extática de Tours (1872-1873) que anuncia que la revolución estallará en Italia casi al mismo tiempo que en Francia y que París se verá como un matadero. El hilo lo comenta entre la ironía y el escalofrío.
Dónde está la bronca
La primera trinchera es la interpretación de los saqueos. Para TCol Bailongo y César Borgia, que se lleven todo menos los libros es la prueba de que no hay proyecto político, solo pillaje. Klaus María lo lleva al terreno étnico con el tuit del McDonald's y el pollo, y remata con
por si a alguno le faltaban pruebas de la etnicidad de los saqueadores. Frente a eso, bullish consensus ironiza:
Dadles libros y todo acabará. La broma no oculta el fondo: unos ven una revuelta social y otros, una turba sin ideología.
La segunda es España. isiwis sostiene que aquí no han dado orden de iniciar revueltas porque
ya bastante jodidos estamos, y avisa:
esperad a que entre la derecha, si es que entra, a ver. Otrasvidas lo dice más corto:
En España todo en calma... Hasta que gane la derecha. Llorón añade que aquí se están reservando para cuando gobierne el PP. Gonzalor, en cambio, culpa al Gobierno de Sánchez de empobrecer a los españoles y sustituirlos por inmigrantes, y asegura que así no habrá desórdenes. Republicano lo ve al revés:
Lo que trae el psoe es una bomba para explotar cuando ellos no estén en el poder.
La tercera es la naturaleza del fenómeno. El caminante rencoroso habla de una sociedad sin futuro que ya no ve progreso en Francia sino en China, y que paga más impuestos que sus padres. LaNada apunta a un cambio de lógica: antes la guillotina era para los poderosos, ahora se destruyen los recursos de la clase trabajadora. Y ANS² sentencia que
cuando la masa moronegra alcanza el valor crítico, veremos estas cosas día sí y día también.
Qué cambia respecto a antes
Le Pen y el 29N quedan aparcados. El foco pasa a los saqueos concretos, a la crónica de París con más de cien detenidos y a la extensión del conflicto a Oporto. La predicción de que el fuego cruzaría los Pirineos se mantiene, pero con otro calendario: ya no es cuestión de semanas, sino de que gane la derecha en España. La profecía de Tours entra como nuevo marco apocalíptico. Y el debate sobre si esto es revuelta social o pillaje étnico sigue sin resolverse, ahora con el FNAC de Marsella como prueba de cargo.