El hilo se enciende: del «es una huelga de estudiantes» a los tiroteos de Badalona
El tramo arranca con un tuit que muestra a manifestantes subidos a un tren turístico en Francia.
«Es como la película gremlins», suelta uno. A partir de ahí, el hilo se parte en dos: los que sostienen que lo de Francia es una huelga de estudiantes encubierta y los que lo atribuyen a un problema de integración que ningún gobierno resolvería. La conversación salta a España en cuanto alguien menciona el tiroteo de un tatuador en Badalona y la respuesta no se hace esperar:
«Cero muertos».
Qué se ha sabido
El enlace que más juego da es el tuit de Clash Report sobre el tren turístico secuestrado en Francia, que se comenta con sorna. Un participante asegura que
dos personas colombianas mataron a tiros a un tatuador en Badalona, y añade que «así todos los días tiroteos». Otro responde con un
«cero muertos» que reabre la discusión sobre la gravedad de los disturbios. Se menciona que en España la protesta se ha limitado a una acampada y a un metro contaminado con aguas fecales, sin quema de mobiliario. La cifra de heridos y detenidos en Francia no se actualiza en este tramo; se sigue hablando de «miles» sin concretar.
Dónde está la bronca
La primera trinchera es la causa de los disturbios. Para unos, es una
«huelga de estudiantes» que se ha ido de las manos. Para otros, es un problema de integración que ni Le Pen ni su prima arreglarían. La segunda trinchera es la comparación con España. Hay quien sostiene que aquí la violencia es entre bandas y no contra el mobiliario urbano, y quien responde que la cobertura social de ayuntamientos y ONG impide que los migrantes protesten. El choque llega cuando se afirma que «la mayoría de la delincuencia que sufrimos, homicidios, asesinatos, la perpetran los morenos»; la respuesta no se hace esperar:
«No me equivoco, si no sabes leer no es mi problema». La discusión deriva hacia qué colectivos son más propensos a quemar coches y cuáles a los ajustes de cuentas. Un participante sentencia que los panchos «no son tan dados a este tipo de actos» y otro le corrige: «los panchos son más de ocupar parques y jardines en hordas».
Qué cambia respecto a antes
Hasta ahora el hilo se movía en la descripción de los disturbios franceses y en la tesis del problema de integración. En este tramo entra con fuerza el caso español de Badalona y la teoría de la cobertura social como anestesia de la protesta. También aparece la predicción de que lo de Francia es cuestión de tiempo que llegue a España:
«Sólo es cuestión de tiempo para que la sionada dé la orden de empezar a liarla aquí». Frente a eso, otro responde que no va a pasar nada y que todo se reduce a subir impuestos para reconstruir. La acampada y el metro contaminado se dan por superados como ejemplos de protesta light; ahora el debate es si el fuego cruzará los Pirineos.
La experiencia personal que nadie esperaba
Un forero cuenta que en su pueblo, donde la multiculturalidad es «aún residual» y reina la tranquilidad de ser mayoría de viejos, todo parecía feliz hasta que coincidió con varias paisanas en el parque y hablaron de lo caro que está todo.
«Todo está al límite de explotar», concluye. Es el único testimonio de primera mano que aparece en el tramo y sirve para bajar el debate de las cifras a la vida diaria.
La ironía que cierra el tramo
El cierre llega con una vuelta de tuerca:
«Por eso hay que votar la PSOE si no queremos esto en España. PSOE trae la paz y la concordia». La frase, cargada de sarcasmo, deja el hilo en el aire, sin que nadie recoja el guante. El debate sigue abierto entre los que ven una guerra civil en ciernes y los que creen que todo se reduce a una subida de impuestos.