Genética, fenotipos y una bronca que se va de madre
El hilo se parte en dos. Lo que empezó como una discusión sobre palabras árabes en el español acaba convertido en un concurso de fenotipos provinciales y capturas de Gedmatch. A partir del 27 de septiembre, los mensajes dejan de lado la lengua y se centran en si los españoles parecen o no blancos, y en qué porcentaje de ADN norteafricano o levantino llevan. La conversación se llena de fotos de gente de Sevilla, Málaga, Granada, Córdoba, Jaén, Almería, Cádiz, Huelva, Murcia, Alicante, Valencia, Extremadura, León, Zamora y Salamanca. Cada forero opina sobre si los rostros le parecen más o menos mestizos. El tono sube rápido y varios participantes se acusan de ser multinicks y de tener complejos.
Qué se ha sabido
El 28 de septiembre, un forero apodado Topollillo empieza a colgar resultados de Gedmatch y calculadoras genéticas. Afirma que los andaluces tienen un
40% de haplogrupos propios del Magreb y que en Córdoba el gen es
claramente arábigo-sirio J2. Poco después matiza que la media de genética extraeuropea en España va del
0% en tierras vascas hasta el 18% en ciertas zonas. El 5 de octubre, Vázquez de Coronado responde con capturas de Gedmatch de vascos y mapas de solapamiento genético. El 12 de octubre, no me creo nada sostiene que los españoles tienen
mucha más sangre no europea que italianos y griegos, aunque coincide en que la genética mayoritaria es de Oriente Próximo. Ese mismo día, Mitrofán aporta una tabla con componentes neolíticos y esteparios:
50-56% de granjeros neolíticos de Anatolia,
25-30% de pastores de las estepas y
12-25% de cazadores-recolectores occidentales. El 15 de octubre, farero_interino enlaza un artículo de revistas.mjusticia.gob.es sobre esclavas y mestizaje en Al-Ándalus, y uchpa lo usa para calcular que en
40 generaciones los descendientes de una esclava podrían ser millones. El 18 de octubre, steppenwulf pide que se deje la genética y se hable de
cultura, pero nadie le hace caso.
Dónde está la bronca
La discusión se ordena en tres frentes. El primero es si los españoles son blancos. lucky starr defiende que sí:
«yo veo a los españoles de toda la vida de mi alrededor y son blancos». no me creo nada responde que no:
«los españoles no son blancos, igual que los colombianos o los mexicanos no lo son». El segundo frente es el porcentaje de mezcla. Topollillo insiste en que la media extraeuropea es real y que él mismo ha subido sus datos a Gedmatch. Vázquez de Coronado le acusa de mentir y de no aportar pruebas. El tercer frente es el fenotipo. pitirijas, un forero que dice ser mexicano, va opinando sobre las fotos que se cuelgan:
«la mayoría tiene cara moro/mestiza». Topollillo le corrige y le pide que concrete qué provincias le parecen más o menos blancas. La bronca se encona cuando varios usuarios acusan a otros de ser multinicks del mismo usuario. Sr. del Cojon llega a decir que
«Topollillo, Cascada y no me creo nada son todos multis del mismo negro de mierda». La acusación se repite varias veces sin pruebas. El 19 de octubre, la conversación sigue en ese punto, con insultos cruzados y sin que nadie haya demostrado nada sobre los porcentajes que se discuten.
Qué cambia respecto a antes
La discusión sobre el léxico árabe y la gramática queda completamente abandonada. Nadie vuelve a mencionar las 4.000 palabras ni los verbos. El terreno se desplaza a la genética de poblaciones y a la percepción visual de los rostros. También entra un asunto nuevo: la comparación con Italia y Grecia. Varios foreros sostienen que los griegos y los italianos del sur tienen más genética levantina que los españoles, y que eso les hace menos europeos. Topollillo afirma que
«los griegos tienen un huevo de irani y de levantino» y que en distancia genética se acercan a los judíos. Cascada añade que en Grecia
«la mayoría parecía ser híbridos entre europeos e iranies». La predicción de que el hilo se cerraría por falta de argumentos no se cumple: sigue abierto y con más participación que al principio.
La experiencia personal que nadie se cree
HARLEY66 cuenta que, siendo rubio y de ojos claros, sus amigos estadounidenses se reían cuando decía que era blanco.
«Para ellos soy hispanic y a pesar de que soy blanco nivel guiri, no me diferencian de un mexicano». Bernaldo le responde que eso es ignorancia de los estadounidenses y que ser español implica por norma ser blanco. La anécdota se repite en varios mensajes, pero no zanja nada. gaudioso también aporta su experiencia: en Barcelona le tomaban por guiri y él espantaba a los que le querían sacar dinero exigiéndoles que le hablaran en chino. Son anécdotas que se cruzan, pero no mueven la discusión de fondo.