Broma con una borracha: youtuber español acusado de acoso
El vídeo no dura un minuto. Un youtuber español pasea de noche por una calle de
Japón, se cruza con una mujer borracha y suelta una ocurrencia con su cámara al hombro. Nada más. La secuencia ha puesto al creador de contenido en el centro de una polémica: La Vanguardia lo califica de acosador sexual.
Lo que se ve y lo que no se ve
Los análisis del vídeo insisten en un detalle: no es el youtuber quien agarra a la mujer, sino otra persona de su grupo. Los comentarios de mayor calibre salen de los espectadores del directo, no de su boca. El contexto desmonta la versión más gruesa de la acusación.
Eso no convierte la escena en un ejemplo de decoro. Bromear con una persona ebria en la calle, con cámara delante, roza el mal gusto. Que un medio lo eleve a delito es otra cosa.
El Código Penal Japonés y el ruido mediático
Si el caso llega a los tribunales, el Código Penal Japonés decidirá. No hay denuncia, no hay contacto físico y las imágenes son de un espacio público. Otros recuerdan que ciertas conductas verbales con una persona ebria ya se persiguen en Japón.
Hay quien ve una campaña de desprestigio contra un español en el extranjero; quien sostiene que el provocador recibió lo que buscaba. La polémica se carga de gestos automáticos por ambas partes.
El dato que descoloca: el youtuber, al que algunos identifican como Alberto, vive de Twitch y su audiencia ha crecido con la polémica. Que un periódico le dedique portada a una broma con una borracha en Tokio le reporta justo lo que necesita: atención. Publicarlo ha sido publicidad.