Andrea sale de casa de Ábalos y el hilo se ceba con su físico
El foco del hilo se ha movido. Ya no se discute si el registro llega tarde o si la UCO busca algo. Ahora lo que ocupa las páginas es la salida de Andrea de la Torre de la
vivienda, la identidad de una tal Anaís y una cascada de comentarios sobre el aspecto de la detenida. La conversación se ha partido en dos: los que siguen la operación judicial y los que han convertido el hilo en un corrillo sobre la vida privada.
Qué se ha sabido
Entra al hilo un tuit de
@COPE con el momento en que Andrea de la Torre abandona la casa de Ábalos tras la detención. También se pega un tuit de
@Vozpópuli con la detención de Cristian Corvillo, el exchófer de Sánchez, por la trama de amaños de contratos. Y un tercero, de
@El Debate, con la reacción de Sánchez: «Ninguna de esas personas tiene nada que ver conmigo».
La identidad de Anaís centra varias intervenciones. Un forero enlaza una información de
esdiario sobre Anaís y el disco duro y otro añade que se trata de una actriz porno que «intentó sacar un disco duro escondido con la excusa de bajar el perro a la calle». Se menciona un disco Seagate de 5 teras. Nada de eso se contrasta en el hilo.
Aparece también un enlace de
esdiario sobre Andrea, exnovia de Ábalos, que se usa para preguntar por la relación con Sánchez. Y un tuit de
@Pedro Otamendi con un «Pero nada de nada» que se interpreta como burla hacia el presidente.
Dónde está la bronca
El choque ya no es político, es de tono. Una parte del hilo ha derivado hacia comentarios sobre el físico de la detenida y sobre su supuesta relación con Ábalos. Hay quien la llama «
pareja» con retintín y quien directamente la insulta. Frente a eso, varios foreros piden fotos y otros se limitan a preguntar quién es quién en el entramado de relaciones. La discusión sobre si es novia, exnovia o amante se cruza con la pregunta de si eso tiene alguna relevancia para la causa.
El asunto de los vis a vis aparece de forma explícita: un participante calcula que si Andrea ingresa en prisión, Ábalos tendría «el doble de vis a vis». Es el tono dominante en varias páginas. La bronca de fondo sigue siendo la misma: unos creen que todo es un paripé judicial y otros que la causa avanza, pero el debate se ha contaminado con la burla personal.
Qué cambia respecto a antes
La detención del chófer y el registro en
Adif pasan a un segundo plano. La predicción de que «iban a ser todo risas» se cumple, pero no en el sentido político: el hilo se ha convertido en un espectáculo sobre la vida privada. Entra con fuerza el nombre de Anaís, que antes solo se mencionaba de pasada, y se instala la duda sobre el disco duro. La operación judicial queda en el fondo mientras la conversación se enreda en identidades, apodos y comentarios sobre el aspecto físico.