TVE anula al público previsto para La Revuelta con Abascal
La productora El Terrat ha comunicado por correo electrónico a las personas que tenían entrada para la grabación del programa La Revuelta del próximo lunes 9 que su asistencia y la de sus acompañantes «queda anulada». El motivo oficial: la grabación «acaba de cambiar». Ese día está previsto que participe Santiago Abascal, líder de Vox. TVE, preguntada por este periódico, se niega a aclarar si el programa se grabará sin público o si se está seleccionando a otro tipo de audiencia: «No vamos a comentar nada. Os emplazamos al programa del lunes».
El anuncio ha caído como un jarro de agua fría entre quienes habían reservado su plaza. La cadena pública no da explicaciones y la productora se limita a constatar el cambio. El hermetismo alimenta todo tipo de suspicacias: hay quien cree que se busca un público afín al invitado y quien sospecha que se quiere evitar un espectáculo que deje en evidencia a la cadena. Lo único verificable es que el público anunciado ya no pisará el plató.
El correo que anula las entradas
El mensaje enviado por El Terrat es escueto. Informa de que «la grabación del próximo lunes 9 acaba de cambiar» y, por tanto, «su asistencia» y la de sus «acompañantes queda anulada». No hay más detalles. Ni hora nueva, ni instrucciones para una posible reubicación, ni una explicación sobre el motivo del cambio. Quien había organizado su tarde para ver a Broncano en directo se encuentra con un correo que, en la práctica, le deja fuera.
La cadena pública, consultada al respecto, ha optado por el mutismo. Una portavoz de TVE se ha limitado a decir que no van a comentar nada y que emplazan al programa del lunes. Es decir, que la audiencia sabrá lo que ocurre cuando se emita el programa, si se emite con público o sin él. Hasta entonces, silencio.
Sospechas de manipulación en el público
En el trasfondo del asunto late una discusión más vieja: qué tipo de público acude a los programas de entretenimiento y hasta qué punto está seleccionado. La anulación masiva de entradas, sin explicación, dispara la teoría de que se está configurando una audiencia a medida. Hay quien sostiene que el público inicial era aleatorio y que se teme que aplauda a Abascal o que, por el contrario, le reciba con hostilidad. Otras voces apuntan a que se quiere evitar que el invitado quede como víctima de un público hostil, o que la cadena prefiere controlar el relato de la entrevista.
El propio presentador, Broncano, ha construido parte de su fama sobre la base de un público imprevisible. La anulación de las entradas rompe esa lógica. Y la ausencia de explicaciones institucionales convierte cualquier hipótesis en moneda de cambio en
redes sociales.
El precedente de la entrevista sin pinganillo
La polémica se solapa con otra anterior: la exigencia, por parte de algunos sectores, de que Broncano entreviste a Abascal sin pinganillo, es decir, sin la ayuda de un auricular que le permita recibir instrucciones o preguntas de su equipo. Esa demanda, que circula como una suerte de prueba de fuego para el presentador, añade presión sobre una entrevista que ya nace rodeada de opacidad.
La cadena no ha confirmado si el formato de la entrevista cambiará. Tampoco si el público será sustituido por otro seleccionado. Solo se sabe que el público anterior ha sido descartado y que el programa se emitirá el lunes. El resto es especulación.
Lo que no se sabe y lo que se teme
El correo de El Terrat no aclara si la grabación se hará sin público o con una audiencia distinta. TVE no responde. La productora no amplía. El resultado es un vacío informativo que cada cual rellena como puede. Algunos ven una decisión técnica; otros, una maniobra para proteger al invitado o para protegerse a sí mismos de un exceso de espontaneidad.
Mientras tanto, los afectados han visto cómo su plaza se esfuma sin más explicación que un cambio de última hora. El programa del lunes dirá si el plató estaba lleno, vacío o habitado por caras nuevas. Hasta entonces, la única certeza es que el público anunciado ya no va.