Locales que se alquilan para vivir: 300 euros y sin contrato
En un barrio español, un local de 40 metros cuadrados comprado en 2002 por 15.000 euros se alquila hoy por 300 euros al mes. El contrato dice que es un almacén. El inquilino, en cambio, vive allí.
Lo curioso del mercado es que el precio de venta apenas se ha movido: dos locales similares están a la venta por 38.000 y 39.000 euros. Hechas las cuentas, la rentabilidad bruta anual de la operación ronda el 9,5%, más que muchos alquileres regulados. En Mallorca se da el mismo fenómeno con oficinas de 100 metros que cuestan 150.000-180.000 euros y se alquilan por 800.
No todo son números. Los detractores recuerdan que la mayoría de estos espacios carecen de luz natural, que la puerta da a la calle y que el uso residencial no se declara. En Barcelona, la evolución ha ido más lejos: locales en zonas no comerciales como vivienda ilegal, y ahora sótanos y trasteros sin ventilación por 400 euros al mes. Un síntoma de que el siguiente escalón no será un local, será una arqueta.
El dato que descoloca: en algunos barrios, el 80% de los antiguos comercios de barrio —bodegas, ferreterías, droguerías— ya son vivienda. La ciudad se redibuja por la urgencia, no por el planeamiento. Los propietarios cobran, los inquilinos duermen bajo la persiana, y la administración mira hacia otro lado.