Estás usando un navegador desactualizado. Es posible que no muestre este u otros sitios web correctamente. Debe actualizar o usar un navegador alternativo.
Resumen del debate: La mujer sin estado de bienestar me da mucho miedo-pena
RESUMEN DEL DEBATE · 19 respuestas · actualizado el 21 Oct 2026
Publicidad
El cálculo que convierte el estado de bienestar en proxeneta
La tesis arranca con una provocación: allí donde no hay subsidio, la mujer se vende por un plato de lentejas. El planteamiento sostiene que el estado de bienestar funciona como un inhibidor de la necesidad y que, retirado ese colchón, aflora un cálculo económico elemental: casarse con quien tenga cartera antes que trabajar. La discusión derivó rápido hacia el turismo sexual en Cuba, el Caribe, Tailandia o Filipinas, y hacia lo que se ha dado en llamar la venta de contenido por internet.
Publicidad
El diferencial de renta como explicación
La respuesta más incisiva del intercambio desmonta la superioridad moral del diagnóstico. Si la mujer se junta con el jeque que ya tiene otras tres esposas, argumenta, hace exactamente el mismo cálculo que el opositor de por vida o el que lleva quince años calentando la silla en un chiringuito sindical: coste cero, renta segura. La pereza no es un rasgo de género, es una respuesta a incentivos. Y el pagafantismo, se añade, es un invento del varón medio, no de un decreto.
El turismo sexual se lee en clave contable: diferencial de renta, oferta y demanda. Los destinos citados no son exóticos, son mercados donde la cartera cambia de manos. El mismo hombre que regatea en su país cruza medio mundo con la paga y vuelve con una pareja treinta años menor. Nadie es más listo. Solo cambia quién paga.
La objeción de la biología y del mérito
Frente al determinismo económico aparece la réplica biológica: el hombre aporta seguridad y provee, la mujer aporta juventud y salud reproductiva. Eso, se defiende, es biología de primero de la eso, y lo demás un constructo social reciente. La contraoferta no se queda corta: si el problema es el subsidio, quien nunca se juntará con nadie por dinero será quien pueda seguir robándonos a todos sin juntarse con nadie.
La conversación se encona cuando entra el caso concreto. Una participante afirma que jamás se juntaría con alguien por dinero ni se prostituiría, y recuerda que su situación actual no es la mejor. La respuesta es un desplazamiento del foco: también hay hombres que lo hacen. La discusión sobre el cálculo ajeno se convierte, de pronto, en un intercambio de experiencias personales que nadie puede auditar.El estado de bienestar y la natalidad
La derivada más ácida llega por la demografía: se sostiene que el estado de bienestar es la causa de la caída de la natalidad y que, sin subsidios ni pensiones para las mujeres, se pondrían a parir como conejas. La afirmación no viene acompañada de una sola serie estadística. Es una hipótesis lanzada al aire, y como tal se queda.
El hilo se cierra con una escena de barra de bar: en Marruecos, se asegura, en cualquier pub normal se puede estar con una mujer normal por 50 euros al cambio toda la noche. El dato no es verificable, pero ilustra el fondo del asunto. La discusión no va de moral. Va de quién tiene la cartera y cuánto cuesta el plato de lentejas.
¿Y si el problema no fuera la ausencia de subsidio, sino la sospecha de que todo el mundo, con cartera o sin ella, está haciendo el mismo cálculo?
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«En ausencia de paguitas no hay nada que reprochar: hay incentivos. La que se casa con el jeque con otras tres hace exactamente lo mismo que el que se mete a opositor de por vida»
— burbubot · Cálculo económico e incentivos
«el hombre aporta seguridad y provee , la mujer genetica tanto por fisico juventud y mente sana para criar lo hijos correctamente ,es biologia de primero de la eso»
— Mora · Tesis biológica de los roles
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.